Con Raphinha fuera, el Barça pierde a su jugador más en forma, obligando al esquema táctico a buscar alternativas urgentes para mantener el volumen ofensivo en la fase más decisiva del año.
Lo que comenzó como una señal de alarma en el amistoso entre Brasil y Francia el pasado jueves, se ha transformado en una realidad dolorosa para el FC Barcelona. Tras los exámenes médicos realizados este viernes 27 de marzo de 2026, los pronósticos más pesimistas se han cumplido: Raphinha sufre una lesión en el bíceps femoral de su pierna derecha.
El extremo brasileño, que atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera bajo la disciplina culé, estará alejado de las canchas por un periodo estimado de cinco semanas.
El «vía crucis» que se pierde Raphinha
La baja llega en el peor momento posible, justo cuando el Barcelona se juega el destino de la temporada en dos frentes críticos. El brasileño se perderá citas de vital importancia:
Champions League: No estará en la serie de cuartos de final ante el Atlético de Madrid (8 y 14 de abril).
LaLiga: Causará baja en el derbi contra el Espanyol y en el duelo liguero frente a los colchoneros.
La luz al final del túnel: El Clásico
No todo son sombras en el parte médico. Si los plazos de recuperación se cumplen estrictamente, el cuerpo técnico liderado por el Barcelona confía en recuperar a su estrella para el tramo final del campeonato.
Objetivo 10 de mayo: La meta del cuerpo médico es que Raphinha reciba el alta competitiva para enfrentar al Real Madrid. Ese duelo se perfila como la «final» definitiva por el título de liga, y contar con el desequilibrio del brasileño será fundamental.
Un vacío difícil de llenar
Con Raphinha fuera, el Barça pierde a su jugador más en forma, obligando al esquema táctico a buscar alternativas urgentes para mantener el volumen ofensivo en la fase más decisiva del año.
Meridiano-Relámpago Zuliano.













