El mandatario ejerció su derecho en el Capitolio Nacional junto a su familia. Mientras la disidencia cuestiona la legalidad del gesto, el jefe de Estado defendió la transparencia del software y exhortó a la ciudadanía a defender los votos «mesa por mesa».
La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, destinadas a definir al sucesor que asumirá las riendas del Palacio de Nariño para el periodo constitucional 2026-2030, inició con fuertes fricciones políticas en la capital neogranadina. El presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, encendió el debate nacional al mostrar públicamente su tarjetón electoral al momento de sufragar, un gesto que de inmediato fue catalogado por la oposición como una presunta violación a las normas electorales vigentes en el país, las cuales prohíben taxativamente la exhibición del voto.
Mientras los sectores contrarios a su gestión interpretaron la acción como un mecanismo indebido de coacción e intervención en el proceso, el mandatario defendió su postura instando a los más de 41 millones de habilitados a participar de manera «libre, democrática y sin presiones».
Llamado al cuido de mesas y descarte de reelección
Tras depositar su voto en la mesa del Capitolio Nacional, en Bogotá —donde acudió bajo un estricto anillo de seguridad en compañía de su hija Antonella y parte del gabinete ministerial—, el jefe de Estado ofreció declaraciones para fijar posición sobre los rumores políticos de las últimas semanas:
Petro fue enfático al reiterar que su intención institucional nunca ha sido la de perpetuarse en el poder, ratificando que entregará la banda presidencial el próximo 7 de agosto tal como lo establece la Constitución.
El gobernante exhortó a las bases populares y a los testigos electorales de los diferentes comandos a mantenerse vigilantes en los 1.083 centros dispuestos en el país: «Hay que estar cuidando mesa por mesa», puntualizó.
Blindaje técnico del software de escrutinio
Durante el acto protocolar de apertura celebrado en la plaza de Bolívar, el mandatario colombiano también salió al paso a las críticas y matrices de opinión sembradas por diversos partidos en torno a la confiabilidad del sistema de conteo de datos.
Petro aseveró de forma categórica que las auditorías aplicadas al software electoral garantizan la transparencia absoluta del escrutinio, precisando que los algoritmos del sistema informático están blindados para impedir la difusión de cifras o tendencias que difieran del registro físico asentado en las actas de votación por los jurados de mesa.
La macrojornada de este domingo, que convoca de igual manera a los colombianos residentes en el exterior, mantiene las alarmas encendidas ante las proyecciones de las firmas encuestadoras, las cuales anticipan que la contienda se encamina hacia una inminente segunda vuelta electoral programada para el venidero 21 de junio, escenario que se activará si ningún aspirante logra consolidar la mitad más uno de los votos válidos en este primer asalto.
Notiprimicia- Relampago Zuliano.














