El alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, afirmó que el mensaje de la movilización fue claro y estuvo respaldado por la participación del pueblo zuliano.
Las calles de Maracaibo se transformaron este fin de semana en un escenario de encuentro ciudadano durante la Gran Peregrinación Nacional por una Venezuela sin sanciones, una movilización que reunió a cientos de personas en un recorrido marcado por expresiones de fe, unidad y respaldo a una petición que busca abrir nuevas posibilidades para el desarrollo del país.
La jornada culminó en las inmediaciones de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, donde autoridades locales, regionales y nacionales acompañaron a la presidenta encargada Delcy Rodríguez en una actividad que puso en el centro el llamado al levantamiento de las medidas internacionales que, según las autoridades, afectan directamente la capacidad de respuesta en áreas prioritarias.
El alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, afirmó que el mensaje de la movilización fue claro y estuvo respaldado por la participación del pueblo zuliano.
“Sin el cese de las sanciones no hay camino posible hacia el bienestar del pueblo, porque es la única manera de avanzar en salud, educación y servicios fundamentales para nuestra gente”, expresó durante la concentración.
Di Martino destacó que la manifestación demostró la capacidad de convocatoria de una ciudad que, aseguró, mantiene viva la esperanza pese a las dificultades. Añadió que la presencia de miles de ciudadanos reflejó una voluntad colectiva de exigir condiciones que permitan al país recuperar plenamente su desarrollo.
Durante la actividad, la presidenta encargada Delcy Rodríguez acompañó el recorrido junto a representantes regionales y municipales, en una jornada que combinó simbolismo religioso con un mensaje político centrado en la recuperación nacional.
Para el mandatario municipal, la peregrinación dejó una señal que va más allá del acto político.
“Lo que vimos hoy fue un pueblo unido por la fe, pero también por la necesidad de construir un futuro distinto”, señaló.
Más allá de la convocatoria, la imagen que dejó la jornada fue la de una ciudad que convirtió la fe en una expresión pública de esperanza y en una voz colectiva sobre el futuro del país.
Johsué Morales
CNP: 24.302
Fotografías: Luis Molero













