La frialdad del relato desapareció cuando el imputado se refirió a su entorno personal.
En una comparecencia que ha sacudido el panorama político y judicial venezolano, el exministro de Petróleo, Tareck El Aissami, rompió el silencio este viernes 8 de mayo de 2026. Durante la audiencia, el otrora hombre fuerte del chavismo exigió que su proceso sea público y denunció haber sido víctima de un sistema de reclusión diseñado para «borrar su identidad».
Según los detalles revelados por el exfiscal Zair Mundaray, El Aissami no solo cuestionó la validez del proceso en su contra, sino que relató un crudo testimonio de degradación humana.
Privación, psicofármacos y «Celda 11a»
El exfuncionario detalló que, tras su captura en 2024, fue confinado en una celda de máxima seguridad en Fuerte Tiuna bajo el código «11a». Entre las denuncias más alarmantes destacan:
Tortura blanca: Permaneció ocho meses bajo un reflector encendido las 24 horas del día.
Abuso físico y psicológico: Denunció haber pasado 100 días sin acceso a aseo personal y ser drogado con psicofármacos por un psiquiatra impuesto por el Estado.
Coacción procesal: Acusó a los fiscales de amedrentarlo para grabar confesiones falsas, incluyendo intentos de vincularlo con casos mediáticos como el asesinato del rapero Canserbero.
Crisis de salud y negligencia quirúrgica
Uno de los puntos más críticos de la declaración fue su estado físico. El Aissami reveló que en octubre de 2025 fue operado de emergencia por una hernia prostática bilateral.
«A menos de diez horas de la cirugía, fui devuelto a prisión en una camioneta, no en una ambulancia; me caí de la silla de ruedas por el dolor», relató según el informe de Mundaray.
Actualmente, advirtió que su vida pende de un hilo debido a que una malla quirúrgica se habría desplazado hacia su arteria femoral, lo que requiere atención médica especializada inmediata.
Un quiebre emocional por su familia
La frialdad del relato desapareció cuando el imputado se refirió a su entorno personal. Entre lágrimas, suplicó al tribunal que se le permitiera ver a su hijo, quien recientemente fue sometido a una cirugía de corazón. El Aissami manifestó un profundo temor por la vida del joven y por la falta de contacto con sus seres queridos desde su detención.
Audiencia en suspenso
Tras estas explosivas declaraciones, la justicia acordó suspender el acto. Se espera que la audiencia se reanude el próximo lunes 11 de mayo, día en que se definirá si el tribunal accede a la solicitud de defensa privada y si se ordenan los exámenes médicos necesarios ante el riesgo inminente de muerte denunciado por el procesado.
Alerta 24- Relámpago Zuliano.















