El matemático y profesor de 69 años busca la presidencia bajo el ala del partido Dignidad y Compromiso. Apuesta por el centro político como método de gobierno para romper la polarización entre el petrismo y el uribismo.
De cara a los comicios presidenciales que definirán el futuro político de Colombia, el exgobernador de Antioquia y exalcalde de Medellín, Sergio Fajardo, oficializó su tercera campaña rumbo a la Casa de Nariño. A sus 69 años, el docente de profesión se presenta como la alternativa moderada del espectro político, abanderando los conceptos de «decencia» y «razón» bajo el respaldo institucional de la organización política Dignidad y Compromiso.
A diferencia de sus intentos previos, Fajardo optó por una estrategia más arriesgada en este 2026: competir de forma independiente y sin alianzas previas en la primera vuelta, tras calificar públicamente la Coalición Centro Esperanza de 2022 como una «mala experiencia política» cuyos líderes no estuvieron a la altura de las demandas ciudadanas.
La fórmula y el modelo de gestión
El proyecto del candidato antioqueño cuenta con un equipo estructurado que busca proyectar solidez técnica y capacidad de ejecución en un escenario que el propio matemático cataloga como «el periodo de gobierno más difícil en la historia reciente del país»:
Fórmula vicepresidencial: La economista y académica Edna Bonilla acompaña al profesor en el tarjetón electoral.
María Ángela Holguín, excanciller de la República y actual pareja del candidato, lidera el soporte político destacando la gestión de Fajardo como el origen de la transformación urbana de Medellín a principios de la década de los 2000.
Fiel a su histórica consigna de que «la esperanza se escribe con la E de educación», el plan programático prioriza la inversión social y la formación académica como motores de desarrollo.
Frente a los extremos: El centro como método de gobierno
Uno de los mayores desafíos que afronta el aspirante en la arena pública es el persistente señalamiento de sus detractores, quienes lo tildan de «tibio» por su negativa a alinearse con las corrientes radicales de la izquierda o la derecha.
Ante las críticas, Fajardo defiende la moderación no como un vacío ideológico, sino como una herramienta de gobernanza necesaria para conducir una nación fragmentada por el miedo, el malestar y la confrontación permanente.
“Tenemos que escoger entre los extremos, la confrontación, la polarización… o adelante con Fajardo. Yo creo en el centro político… eso no es una ideología, sino una forma de gobernar”, sostuvo el candidato, estableciendo una distancia crítica tanto con el modelo del actual mandatario Gustavo Petro como con el del expresidente Iván Duque, gestiones que, a su juicio, representan un estancamiento para el desarrollo colombiano.
Con la mira puesta en captar el voto de las denominadas «nuevas mayorías» no alineadas, Fajardo intensifica sus recorridos en el tramo final de la campaña, apostando a que la serenidad y los resultados demostrables terminen imponiéndose sobre el insulto y el discurso de barricada en las urnas de votación.
Caracol Noticias- Relampago Zuliano.















