La delegación británica se quedó prácticamente sin balones ni botines oficiales tras sufrir un hurto durante el traslado a su búnker en Kansas City. Las sospechas apuntan al personal de transporte y se teme que las botas personalizadas de Jude Bellingham y Harry Kane estén en manos ajenas.
Un insólito dolor de cabeza extradeportivo ha sacudido la planificación de la selección de Inglaterra en territorio norteamericano. A solo horas de iniciar de lleno sus entrenamientos de campo para la Copa del Mundo 2026, la delegación de los «Tres Leones» fue víctima de un importante hurto que los dejó sin sus implementos de juego esenciales, según reportó este sábado el diario británico Daily Mail.
El desconcierto se apoderó del cuerpo técnico al desembarcar en su base de concentración en Kansas City, Misuri. Al abrir los contenedores de utilería, el personal constató con asombro que de todo el cargamento de esféricos oficiales enviados para el certamen, únicamente quedaba un balón.
La alarma es máxima en el entorno de la Asociación Inglesa de Fútbol (FA), ya que los reportes preliminares sugieren que entre el calzado desaparecido se encuentran los botines de alta tecnología y diseño exclusivo de sus principales baluartes ofensivos, Harry Kane y Jude Bellingham.
Sospechas en la ruta terrestre
El incidente se habría registrado durante el trayecto logístico desde la localidad de West Palm Beach, Florida, hasta las instalaciones del Swope Soccer Village en Misuri. Tras percatarse de la falta del material, el equipo de seguridad interno de la delegación inglesa levantó las alertas y notificó a las agencias policiales locales.
Las primeras hipótesis apuntan directamente hacia los conductores civiles contratados para efectuar el flete terrestre de la carga, presumiéndose una entrega controlada o complicidad en la ruta.
Las autoridades policiales estadounidenses actuaron con celeridad, iniciando los interrogatorios de rigor y concretando la detención de un primer sospechoso vinculado al traslado.
Contratiempo en la antesala del debut
Aunque la marca patrocinadora del seleccionado ya trabaja a contrarreloj para reponer el equipamiento y amoldar el calzado de emergencia, los medios británicos coinciden en calificar este suceso como un «duro golpe» y una distracción innecesaria para el búnker comandado por Gareth Southgate.
Inglaterra afina los últimos detalles técnicos para medir fuerzas el próximo miércoles ante el combinado de Croacia, en lo que será uno de los compromisos más electrizantes de la primera jornada de la fase de grupos del Mundial.
Es Con Usted-Relámpago Zuliano.
















