El Inflaciómetro de Cedice Libertad reportó una contracción del -1,89% en moneda extranjera y una desaceleración en bolívares (+6,77%). Sin embargo, la brecha salarial persiste: un hogar promedio de tres personas requirió más de siete salarios integrales para cubrir sus gastos mínimos.
El Observatorio de Gasto Público (OGP) de Cedice Libertad presentó su balance correspondiente a mayo de 2026, revelando una dinámica contradictoria en el comportamiento del mercado venezolano. Aunque la inflación acumulada en divisas dio una pequeña tregua con una caída del -1,89%, el costo de la vida se mantiene en niveles prohibitivos para el ciudadano común.
De acuerdo con el indicador, el consumo promedio de una canasta de 61 bienes y servicios esenciales para una familia de tres integrantes se ubicó en 509.376,10 bolívares, lo que equivale a 958,96 dólares mensuales.
Bolívares en desaceleración, pero con pesada carga interanual
En moneda nacional, el avance de los precios cerró mayo con una variación del 6,77%. Esta cifra representa una notable desaceleración si se compara con el 18,4% registrado en el mes de abril, convirtiéndose en el incremento mensual más bajo de los últimos 12 meses (ligeramente por encima del 6,3% oficial reportado por el Banco Central de Venezuela).
A pesar de este respiro estacional, el balance de los últimos 12 meses (mayo 2025 – mayo 2026) confirma que la inercia inflacionaria sigue siendo severa:
Variación interanual en bolívares: +676,35%
Variación interanual en dólares: +52,96%
La brecha del ingreso: El informe destaca que para cubrir la totalidad de esta cesta básica se necesitaron 7,2 salarios integrales (fijados en Bs. 70.335,20). En términos prácticos, un hogar requiere percibir casi dos salarios integrales por semana solo para costear la rutina de consumo esencial.
Servicios públicos y transporte lideran las alzas
El economista Oscar Torrealba, coordinador de la investigación, explicó que el consumo de alimentos se estabilizó de forma momentánea, pero el bolsillo familiar se vio fuertemente golpeado por el encarecimiento de la infraestructura del hogar y la movilidad urbana.
En bolívares, los mayores incrementos se concentraron en servicios (+17,2%), transporte (+10,62%) y restaurantes (+6,24%). Los alimentos apenas se movieron un 0,35% en moneda local.
En contraposición, el comportamiento en dólares mostró un alivio directo en los anaqueles debido a la competencia y el abastecimiento: los alimentos bajaron un -8,09% en divisas y los artículos de perfumería y cuidado personal retrocedieron un -7,22%. Los únicos rubros que subieron en moneda extranjera fueron, nuevamente, los servicios públicos (+7,06%) y el transporte (+2,54%).
El reporte concluye que, aunque Caracas sufre un impacto desproporcionado en el aumento de tarifas de servicios públicos y ofertas de restaurantes, la deflación en divisas observada en los sectores de distribución comercial en Maracaibo (-2,85%) y Caracas (-2,64%) terminó empujando la caída promedio del indicador global en moneda extranjera.
Banca y Negocios_ Relámpago Zuliano.













