El Ministerio de Desarrollo Económico de la isla introdujo la propuesta ante el Consejo de Ministros para revertir la caída del 63% en el flujo de visitantes. De aprobarse en el Parlamento local, la medida de flexibilización migratoria podría ejecutarse en un lapso de dos meses a través del Reino de los Países Bajos.
Las autoridades gubernamentales de Curazao han iniciado los trámites institucionales para dejar sin efecto la exigencia de visa humanitaria y de turismo a los ciudadanos de nacionalidad venezolana. La propuesta formal busca restablecer la conectividad orgánica y recuperar el volumen de viajeros desde Venezuela, el cual ha experimentado un severo retroceso en los últimos periodos fiscales debido a las restricciones migratorias vigentes desde el año 2021.
La iniciativa jurídica y económica fue estructurada y remitida al Consejo de Ministros por el titular de la cartera de Desarrollo Económico de Curazao, Roderick Middelhof, con el objetivo de suavizar los controles fronterizos o prescindir de manera definitiva del requisito de visado para los connacionales.
Viabilidad legislativa y lapsos de ejecución
Juan Gotopo, vicepresidente de la Cámara de Comercio de La Vela de Coro (estado Falcón), analizó el panorama político de la isla caribeña y señaló que existen altas probabilidades de que el proyecto avance sin mayores contratiempos en los circuitos parlamentarios de Willemstad.
Trámite binacional: «La propuesta tiene el camino despejado en el Parlamento de Curazao debido a que la fracción del partido de gobierno cuenta con la mayoría de los escaños legislativos. Una vez que reciba el visto bueno interno, el trámite no demoraría más de dos meses para que el Gobierno de los Países Bajos —ente encargado de dirigir la política exterior de las islas ABC— formalice y ejecute la eliminación de la visa para los venezolanos que deseen ingresar a Curazao», detalló Gotopo en declaraciones radiales.
Frenazo turístico: Las estadísticas que encendieron las alarmas
El viraje en la política de control de movilidad del gobierno curazoleño responde a una realidad macroeconómica crítica reflejada en los balances de la Oficina de Turismo de la isla. Las estadísticas del organismo evidencian que las restricciones terminaron por asfixiar un mercado tradicional e histórico para el comercio insular:
Flujo migratorio (Enero – Mayo 2025): 10.025 turistas venezolanos pernoctaron en el territorio.
Flujo migratorio (Enero – Mayo 2026): La cifra se contrajo drásticamente a solo 3.714 visitantes.
Impacto Neto: Una contracción del 63% en el sector hotelero y de servicios comerciales ligados al turismo de origen venezolano.
Estrategia comercial y autonomía de las islas vecinas
El plan de contingencia de Curazao para reconectar con el mercado venezolano contempla además la estructuración y puesta en marcha de un fondo especial de promoción turística de cara al año 2027, diseñado exclusivamente para captar inversiones y reactivar las campañas publicitarias en las principales ciudades de Venezuela.
Finalmente, el vocero gremial de La Vela de Coro aclaró a la opinión pública que esta medida de flexibilización posee un carácter estrictamente territorial. Al gozar cada isla de plena autonomía en la administración de sus políticas de seguridad interna, un eventual decreto de libre visado para Curazao no tendrá aplicación automática ni vinculante para los ingresos hacia los territorios vecinos de Aruba, Bonaire o Sint Maarten, los cuales mantendrán sus propios esquemas regulatorios de forma independiente.
Notiprimicia-Relámpago Zuliano.















