En una jornada marcada por la oración y el compromiso humanitario, la feligresía zuliana colmó la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá para elevar un clamor nacional por los afectados tras los devastadores sismos.
Este domingo, la Basílica Santuario de Nuestra Señora de Chiquinquirá fue el epicentro de un abrazo espiritual que trascendió la geografía nacional. En el marco de la Jornada Nacional de Oración convocada por la Conferencia Episcopal Venezolana, el Arzobispo Metropolitano de Maracaibo, Monseñor José Luis Azuaje Ayala, presidió una Eucaristía profundamente emotiva, marcada por el duelo ante la pérdida de vidas y el compromiso con la reconstrucción del país.
«Cargamos muchas cruces, pero nos sostiene la esperanza»

Durante su homilía, Monseñor Azuaje invitó a la reflexión sobre el dolor que hoy embarga a miles de familias, contrastándolo con la promesa de consuelo de Jesucristo. «Hoy nos une el amor por nuestra patria. En este momento, los venezolanos cargamos muchas cruces con nombres y rostros concretos», expresó el Arzobispo, refiriéndose a las pérdidas humanas y a la incertidumbre que enfrentan los damnificados tras los terremotos.
El prelado destacó que la respuesta del pueblo venezolano ha sido ejemplar. Recordó que la Iglesia, a través de su red de Cáritas y parroquias, mantiene una metodología de trabajo ininterrumpida de 24 horas de recolección por 24 horas de entrega, asegurando que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.
Una luz en medio de la tragedia
La ceremonia culminó con un acto simbólico de fe: los devotos encendieron velas con el fuego del Cirio Pascual. Esta luz, que representa a Cristo resucitado, sirvió como homenaje póstumo a los fallecidos y como una plegaria para que la esperanza disipe las tinieblas de la tragedia que vive el país.
El párroco-rector de la Basílica, Pbro. Nedward Andrade, junto al vicario parroquial Pbro. José Miguel Hernández, han sido los pilares de esta iniciativa, coordinando el flujo constante de donativos que se reciben desde el pasado 25 de junio.
Centro de acopio activo en la Basílica

La solidaridad chiquinquireña no se limita a la oración; se traduce en acción. La Basílica Santuario permanece operativa como centro de acopio principal para el estado Zulia, con un equipo dedicado a la recepción y clasificación de insumos vitales.
Se invita a la ciudadanía a continuar aportando los siguientes insumos en horario desde las 8:00 a. m.:
Hidratación: Agua potable.
Salud: Insumos médicos y medicamentos.
Suministros: Ropa en buen estado.
Apoyo técnico: Herramientas para la remoción de escombros.
La Iglesia zuliana reafirma así su rol como pilar de resiliencia. En Maracaibo, la fe ante la Sagrada Reliquia de la Chinita se convierte en motor de acción, demostrando que, incluso cuando la tierra se estremece, el espíritu del venezolano se mantiene firme en la solidaridad.
Nota de Prensa-Relámpago Zuliano.














