Un trágico accidente vial truncó la vida de Beangel Toro Montecinos y su pequeña hija, quienes eran requeridos por la justicia internacional por su presunta participación en el sicariato de la política peruana Susy Ysabel Aponte Polo, conocida como «China Polo».
Los hilos de la justicia terrenal y el destino se cruzaron de manera fatal en las carreteras del occidente venezolano. La ciudadana venezolana Beangel Toro Montecinos, quien se encontraba solicitada por su presunta participación intelectual y operativa en el estrepitoso asesinato de la candidata a las elecciones regionales en Perú, Susy Ysabel Aponte Polo —popularmente llamada «China Polo»—, falleció en un accidente de tránsito ocurrido el pasado 30 de septiembre en la Autopista General José Antonio Páez, en el estado Portuguesa.
El espeluznante giro del caso fue ventilado públicamente durante una audiencia judicial en territorio peruano por la defensa legal de Ronald Toro Artila, señalado como el presunto financista del magnicidio local, quien introdujo la información sobre el deceso de la imputada para documentar el estatus de los coacusados.
Una volcadura mortal en la vía de los llanos
De acuerdo con los reportes policiales y los detalles ventilados por la justicia del país inca, el siniestro vial se produjo cuando la unidad de transporte público en la que viajaba Toro Montecinos junto a su núcleo familiar volcó aparatosamente sobre la calzada de la concurrida vía llanera.
El trágico saldo del accidente cobró la vida de tres personas, entre ellas la hija de seis años de la implicada. En el mismo autobús viajaba su pareja sentimental, Adrián Azuaje Solís —también requerido por la justicia peruana como presunto coimplicado en el crimen—, quien sobrevivió al impacto pero resultó con graves lesiones corporales.
El expediente de un crimen que conmocionó a Áncash
Las investigaciones llevadas adelante por el Ministerio Público de la región peruana de Áncash señalan que tanto Beangel Toro como Adrián Azuaje cumplieron roles clave de «reglaje, marcaje y apoyo logístico» previo al atentado sicarial perpetrado en la localidad de Caraz contra la aspirante política.
Cámaras de seguridad de un hospedaje de la zona habían captado a la pareja compartiendo con Luis Obispo Díaz (autor material confeso) y otro sujeto apodado «Morocho» antes de perpetrar el ataque. Tras consumar el homicidio y la posterior captura de Obispo Díaz, los prófugos lograron burlar los controles fronterizos y huir hacia territorio venezolano, donde finalmente la muerte los alcanzó en las carreteras del estado Portuguesa.
Mientras tanto, en Perú, el juez Miguel Dueñas Arce, del Juzgado de Investigación Preparatoria de Huaylas, mantiene firmes las órdenes de prisión preventiva y los cargos por sicariato y homicidio calificado contra los restantes implicados en un expediente que continúa sumando dramáticos capítulos.
El Regional del Zulia-Relámpago Zuliano.















