El estelar lanzador japonés completó una faena de siete episodios con diez ponches, respaldado por la fuerza ofensiva de Kiké Hernández y Freddie Freeman, para colocar a la novena californiana al borde de la Serie de Campeonato.
La maquinaria de postemporada de los Dodgers de Los Ángeles volvió a marchar a la perfección este martes. En un duelo de alto voltaje escenificado en territorio bravo, el actual campeón de las Grandes Ligas impuso condiciones con pizarra de 3 carreras por 1 frente a los Bravos de Atlanta, tomando una cómoda ventaja en la serie divisional y quedando a tan solo un paso de asegurar su boleto a la gran final de la Liga Nacional.
El protagonismo de la noche tuvo doble vía: un dominio absoluto desde el montículo y la contundencia oportuna del bateo de largo alcance. La gran figura sobre el terreno fue el lanzador japonés Yoshinobu Yamamoto, quien se impuso en el esperado duelo de ases frente al zurdo Chris Sale.
Magia nipona y poder a la carta
Yamamoto estuvo simplemente intocable durante siete entradas completas, permitiendo apenas una carrera, recetando 10 ponches y maniatando por completo a una ofensiva georgiana que contó en su alineación con la estelar presencia del criollo Ronald Acuña Jr. El as asiático mantuvo el control absoluto del encuentro hasta dejar la lomita en manos del bullpen, confirmando su jerarquía en el escenario de octubre.
Por su parte, la ofensiva de los Dodgers mantuvo la inercia que ha marcado su postemporada: fabricar rayitas a puro pulso de cuadrangular. El boricua Kiké Hernández y el estelar Freddie Freeman desaparecieron la pelota del parque con sendos batazos de vuelta entera, suficientes para fabricar las tres anotaciones que sentenciaron el compromiso y blindaron la ventaja californiana.
Con la serie a su favor, la novena dirigida por Dave Roberts buscará este miércoles sellar el pase definitivo ante su fanaticada, demostrando una vez más que la presión de octubre es el hábitat natural de los campeones.
El Emergente-Relámpago Zuliano.
















