Advertisement

¡Medio siglo de gloria, elegancia y virtuosismo! El Teatro Baralt se rinde a los pies del tenor zuliano Oscar Valencia en sus 50 años de trayectoria

En una velada romántica imborrable e impregnada del más puro sentir marabino, la «Voz de Oro» del Zulia festejó cinco décadas de idilio con la música junto al maestro Harold Zavala al piano. La Alcaldía de Maracaibo le confirió la Orden San Sebastián y el templo del arte le otorgó su codiciada estrella en el paseo de las luminarias.

Cuando las luces de las tablas sagradas del Teatro Baralt comenzaron a atenuarse la noche de este viernes 23 de octubre, el tiempo pareció detenerse en el casco histórico de Maracaibo. No era para menos: el templo cultural por excelencia de la región vestía sus mejores galas para rendir un homenaje de amor, nostalgia y admiración infinita al maestro Oscar Valencia, la voz lírica más refinada, noble y conmovedora que ha germinado en la tierra del sol amada, quien celebró 50 años de impecable carrera artística.

Acompañado por el virtuosismo del abogado y destacado pianista Harold Zavala, cuya ejecución en el teclado erizó la piel del público asistente, el afamado tenor zuliano ofreció un recital antológico donde la música romántica, los valses venezolanos y el bolero de siempre envolvieron a un recinto abarrotado de melómanos, autoridades y personalidades del acontecer regional.

Una trilla de gloria nacional e internacional

Hablar de Oscar Valencia es recorrer medio siglo de perseverancia, disciplina y entrega cívica a través del arte. Desde sus inicios, el laureado cantante no ha cesado de llevar la chiquinquireñidad y la dignidad zuliana por el mundo, sumando un periplo que eriza la memoria colectiva:

Más de 3.000 presentaciones: Escenarios nacionales e internacionales han sido testigos de su potencia vocal e interpretación dramática.

Discografía y televisión: Posee 13 producciones discográficas y memorables apariciones en las principales cadenas televisivas del país, figurando de manera estelar en Sábado Sensacional.

Solista de las grandes orquestas: Voz invitada de la Orquesta Típica del Estado Zulia, la Banda de Conciertos Simón Bolívar, las Orquestas Sinfónicas de Táchira, Trujillo, Lara, Falcón y Maracaibo, además de haber sido solista predilecto del insigne maestro Aldemaro Romero.

Embajador en la cuna de la música: En su segundo viaje a Italia logró un hito histórico tras realizar un intercambio cultural con el prestigioso Conservatorio Santa Cecilia de Roma, logrando que los valses venezolanos fueran incluidos en los programas de estudio de piano de dicha institución mundial.

El Bolero Inmortal: Es uno de los tres únicos cantantes zulianos —junto a las leyendas Felipe Pirela y Mario Suárez— incluido en el histórico libro «Cien Años del Bolero», editado en Colombia para toda América.

Labor pedagógica e institucional: Fundador de tres corales infantiles, entre ellas Luceritos de Edelbeño, educador musical de niños y personas con discapacidad, y voz original de las grabaciones oficiales de los himnos de la Policía del Estado Zulia, la Guardia Nacional, el CICPC y el Ministerio Público.

Lluvia de honores: La Orden San Sebastián y la Estrella del Baralt

La emotiva jornada sirvió de marco para que la sociedad e instituciones rindieran tributo a su legado vital. La Alcaldía de Maracaibo, representada por la primera dama del municipio, Ana Clara Barboza de Di Martino, y el director de Cultura del cabildo, Ramón Colina, le confirieron la Orden San Sebastián en su Única Clase, la más alta distinción cívica de la ciudad.

A este merecido reconocimiento se sumó la Fundación Teatro Baralt, liderada por su presidenta Elisabeth MikiIena Verde y su director general, el arquitecto Jesús Lombardi, quienes inmortalizaron el nombre del tenor otorgándole su propia Estrella en el Paseo de las Luminarias, donde su brillo acompañará por siempre el paso de las futuras generaciones de artistas.

Estas condecoraciones se suman a una trayectoria repleta de méritos, como la Orden Ciudad de Maracaibo en su Primera Clase, la Orden de la Zulianidad y la Orden Rafael Rincón González de la Universidad del Zulia (LUZ), además del reciente homenaje rendido por la Academia de la Historia del Estado Zulia.

«El escenario más bello del mundo y lo mejor está por venir»

Con la humildad y la sonrisa afable que lo han caracterizado durante toda su vida, el maestro Oscar Valencia compartió sus impresiones al descender del escenario que lo vio consagrarse:

«Cantar en el Teatro Baralt es siempre un momento de gran honor y un privilegio supremo, porque por este escenario han pasado los más grandes artistas del mundo. Yo, que he tenido la bendición de conocer grandes teatros en Venezuela y en Europa, guardo un sentido de pertenencia único por este recinto: es el teatro más bello que he conocido. Han sido cualquier cantidad de años cantando aquí con la Orquesta Sinfónica y en múltiples eventos, y espero que Dios me siga dando la oportunidad de seguir entregando mi voz en este escenario mágico», expresó emocionado el tenor.

Cuestionado sobre si este medio siglo de carrera vislumbra un posible retiro del mundo del espectáculo, la «Voz de Oro» del Zulia fue categórico y lleno de fe en el porvenir:

«¡No, al contrario! Te lo digo con la mayor de las humildades: yo creo firmemente que las mejores cosas en el mundo artístico están por venir, no las hemos hecho todavía. Seguimos en movimiento», concluyó entre aplausos, reafirmando que el idilio entre Oscar Valencia, la música romántica y su amado pueblo zuliano es una obra eterna que jamás dejará de sonar.

Texto y Fotos: Luis Molero.

Diseño y estampados de franelas en DTF y Vinil Textil,
al detal y al mayor.