El venezolano cerró destacando el cambio de mentalidad con el que llegaron a T-Mobile Park. «Algo cambió para nuestra ofensiva», agregó. «Llegamos con la mentalidad de atacar».
El infielder venezolano Andrés Giménez se convirtió en el catalizador de la ofensiva de los Azulejos de Toronto, cuyo jonrón clave desató una monumental victoria de 13-4 sobre los Marineros de Seattle en el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana (SCLA). Este triunfo permite a la novena canadiense recortar distancias en la serie y recuperar la confianza.
La Chispa Necesaria en un Swing de Poder
El cuadrangular de Giménez, que sirvió para empatar el juego y darle «aire» al equipo, fue calificado por el manager John Schneider como «un swing enorme».
El batazo, que salió del bate con una velocidad de 104.9 mph (el más rápido del criollo en esta postemporada), fue la chispa que necesitaba Toronto después de haber sido dominado en los dos primeros compromisos jugados en el Rogers Centre.
Vladimir Guerrero Jr. enfatizó el impacto emocional del batazo: “Definitivamente cambió el impulso en ese momento”, explicó el dominicano. “Eso es lo que pasa cuando confías en tus compañeros de equipo. Tienes que confiar en todos en esa alineación. Todo cambió en ese dugout”.
Cohesión y Mentalidad de Ataque
La remontada de los Azulejos fue un esfuerzo colectivo que incluyó la labor de Shane Bieber, quien lanzó seis entradas de dos carreras, y un bullpen que logró contener, a pesar de los cuadrangulares aislados de Randy Arozarena y Cal Raleigh en el octavo inning. Sin embargo, la clave fue la ofensiva, que se combinó para 18 imparables.
Giménez resaltó la unidad que sintió en el equipo:
«Estoy tan feliz de que, como equipo, nos unimos y pudimos ganar este juego. Necesitábamos ganar esta noche. Fue muy importante para nosotros, y todos aportaron.»
El venezolano cerró destacando el cambio de mentalidad con el que llegaron a T-Mobile Park. «Algo cambió para nuestra ofensiva», agregó. «Llegamos con la mentalidad de atacar». Con esta victoria, los Azulejos evitan ser barridos en casa ajena y obligan a Seattle a replantear su estrategia para los próximos juegos
Con Informacion de Líder
















