La Bajada de la Medalla Milagrosa se consolida como uno de los actos de devoción más sentidos de Maracaibo, reavivando el espíritu de amor y esperanza en la comunidad católica.

En un acto de profunda fe, devoción y amor, la feligresía de la parroquia Cristo de Aranza de Maracaibo se congregó la tarde de este sábado para celebrar la Bajada de la Imagen de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. El templo, ubicado en el sector Los Haticos, se llenó de devotos bajo el lema: “Imitemos el ‘Sí’ de María para alcanzar la gracia de la santidad”.
Una Misa por la Paz y la Unidad
La eucaristía, que marcó el inicio de las festividades marianas, fue presidida por el presbítero Alfonso Rodríguez, quien instó a la comunidad a fortalecer la fe y mantener viva la esperanza ante las dificultades que atraviesa el país.
Durante la homilía, se elevaron fervientes oraciones por:
La paz de Venezuela.

El reencuentro de todos los venezolanos, tanto dentro como fuera del territorio nacional.
Quienes padecen problemas de salud.
Las festividades de este año se inspiran en el ejemplo de santidad dejado por los venezolanos San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles.
Devoción de la Comunidad y Personalidades

La fe del pueblo marabino se hizo tangible mientras la escuela de gaita Rafael Rincón amenizaba la velada y la santa reliquia recorría la nave central de la iglesia para ser expuesta.
Como es tradición, diversas personalidades se unieron a la celebración, elevando plegarias por la unidad y la protección del pueblo venezolano:
Manuel Rosales, exgobernador del estado Zulia, junto a su esposa, la abogada Evelin Trejo de Rosales.
Gustavo Fernández, exalcalde del municipio San Francisco, acompañado por su esposa, Franciela Núñez de Fernández.
La Bajada de la Medalla Milagrosa se consolida como uno de los actos de devoción más sentidos de Maracaibo, reavivando el espíritu de amor y esperanza en la comunidad católica.
Texto: Luis Molero
Fotos: Cortesia.













