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La Doctrina Inmutable: Por qué la iglesia católica excluye el “Matrimonio Gay” según su enseñanza tradicional

En el ámbito político y legal, Grabowski considera que la decisión de la Corte Suprema fue un acto de «imposición judicial» y no un reconocimiento de la realidad natural del matrimonio.

Diez años después del histórico fallo Obergefell v. Hodges de la Corte Suprema de Estados Unidos que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo a nivel nacional, la Iglesia Católica mantiene firmemente su definición tradicional del matrimonio como la unión exclusiva entre un hombre y una mujer.

La Definición Basada en la Naturaleza y la Prole

La Iglesia sostiene que su enseñanza sobre el matrimonio se remonta a sus orígenes y se basa en la ley natural y la revelación bíblica. El Catecismo de la Iglesia Católica es claro: el matrimonio se establece cuando «el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida» y, por su naturaleza, está ordenado a “la generación y educación de la prole” (hijos) y al bien de los cónyuges.

John Grabowski, profesor de teología moral en la Catholic University of America, explicó que los tres criterios esenciales del matrimonio católico son:

Unidad

Indisolubilidad

Orientación a la Vida (Procreación)

Grabowski subraya que “esos criterios sólo pueden cumplirse en la unión entre un hombre y una mujer. No pueden cumplirse en una unión entre dos hombres o dos mujeres”. Por lo tanto, el término “matrimonio gay” es considerado por la doctrina como un término equívoco.

Procreación y el “Significado Esponsal del Cuerpo”

Críticos a la enseñanza de la Iglesia suelen argumentar que, al permitir casarse a parejas infértiles, se separa implícitamente la procreación del matrimonio.

Grabowski aclara que la Iglesia sí permite que las parejas infértiles se casen, pero prohíbe el matrimonio a quienes son impotentes (incapaces de mantener relaciones sexuales). El punto clave es la capacidad inherente de la unión para la procreación, independientemente de la fertilidad individual.

El teólogo citó a San Juan Pablo II y el “significado esponsal del cuerpo”: hombres y mujeres están diseñados para una «recíproca donación de sí mismos» que se ordena a la comunión de «una sola carne» mencionada en el Génesis, lo cual es físicamente posible solo entre sexos opuestos.

Un Juicio Político vs. la Meta Doctrinal

En el ámbito político y legal, Grabowski considera que la decisión de la Corte Suprema fue un acto de «imposición judicial» y no un reconocimiento de la realidad natural del matrimonio.

Aunque algunos líderes católicos, como Mons. Robert Barron, han sugerido enfocar los esfuerzos más en el «testimonio personal y la educación» que en la batalla legislativa, Grabowski insiste en que los católicos no deben perder de vista la meta doctrinal: «En cuanto a algo por lo que esperar, rezar y, en la medida en que podamos, trabajar; eso es algo a lo que los católicos deberían aspirar”.

Con Informacion de Aciprensa.