Ineco hace un llamado a buscar alternativas que alejen a los niños de las pantallas durante estas fiestas.
En plena cuenta regresiva para la Nochebuena, la carrera por el «regalo perfecto» suele centrarse en la moda o la tecnología. Sin embargo, expertos en neurociencia sugieren un cambio de enfoque: elegir obsequios que, más allá de entretener, actúen como verdaderos catalizadores del desarrollo cognitivo y la salud mental infantil.
El cerebro necesita desafíos, no solo pantallas
El Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) advierte que la calidad de un regalo no reside en su precio, sino en su capacidad para generar curiosidad. Según María Roca, subdirectora de Neuropsicología de la institución, los estímulos que requieren estrategia y sorpresa activan el cerebro de forma mucho más eficaz que aquellos juguetes pasivos o repetitivos.
«No se trata de regalar algo difícil, sino de ofrecer oportunidades para que el cerebro explore, combine, imagine y resuelva», explica la especialista.
Guía de regalos inteligentes para esta temporada
Para ayudar a los padres a navegar entre las opciones, aquí presentamos las recomendaciones basadas en el desarrollo de funciones ejecutivas, memoria y lenguaje:
Juegos de construcción (Bloques o Legos): Son fundamentales para desarrollar la coordinación visoespacial, la planificación y la creatividad pura.
Rompecabezas: Ideales para trabajar la memoria visual, la atención sostenida y, sobre todo, la tolerancia a la frustración.
Juegos de mesa y estrategia: Clásicos como el Uno o el Monopolio enseñan a respetar turnos, seguir reglas y anticipar movimientos, habilidades clave para la vida adulta.
Kits de ciencia y exploración: Microscopios o juegos de química básica fomentan el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
Libros y cuentos: Ya sean ilustrados o interactivos, siguen siendo la herramienta número uno para fortalecer el lenguaje y la comprensión.
El valor de lo analógico
Ineco hace un llamado a buscar alternativas que alejen a los niños de las pantallas durante estas fiestas. Al fomentar actividades que involucren el movimiento, el contacto físico y la imaginación, se está regalando algo mucho más duradero: herramientas emocionales y cognitivas que los acompañarán toda la vida.
Con Informacion de Caraota Digital.

















