Desde principios de diciembre de 2025, los precios de los productos que conforman la canasta básica del venezolano registraron un incremento considerable en los comercios del país, afectando directamente el presupuesto de las familias venezolanas.

El alza de los precios se evidenció principalmente en los productos de primera necesidad, como las carnes rojas y blancas, lácteos y víveres en general. Creando dificultades para la compra y consumo de las mismas durante las fechas festivas del fin de año y al inicio del 2026.
Este aumento estuvo asociado a la brecha existente entre cambio del bolívar a divisas, así como a los distintos valores que coexisten en el país, entre el tipo de cambio oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) y el dólar paralelo, referenciado en mercados digitales como Binance.

El rubro cárnico, el más golpeado durante el cierre de 2025
El rubro cárnico fue uno de los más afectados, registrando sus precios más altos en el mes de diciembre. En ese período, el kilo de carne de primera alcanzó los $23 USD, mientras que el kilo de pechuga de pollo se ubicó en $16 USD y el lomo de cerdo en $12 USD.
“La inflación impactó demasiado en el costo de los productos para vender. El hecho de comprar a los proveedores a tasa paralela y vender al público a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela reducía considerablemente el margen de ganancia y aumentaba el margen de pérdida”, señaló Jean Fernández, comerciante del sector.

Ajuste de precios tras la inyección de divisas
Hace días atrás, se anunció una inyección de 500 millones de dólares al mercado cambiario, como parte de las medidas económicas orientadas a contener la inflación y reducir la volatilidad del tipo de cambio.
Tras esta intervención económica, el dólar paralelo registró una disminución del 41.88%, generando un impacto positivo en la dinámica comercial, permitiendo a los comerciantes ajustar los precios de los productos.

Este ajuste de precios se reflejó especialmente en el rubro cárnico. En comercios más accesibles, el kilo de carne de primera tiene un costo promedio de $13 USD, el lomo de cerdo $10 USD y el kilo de pechuga en $9,53 USD.
Trabajadores del sector comercial aseguran que la tendencia a la baja puede mantenerse, siempre y cuando continúe la estabilidad del cambio monetario. Señalan que la disminución no solo beneficia a los consumidores, sino a quienes laboran en los comercios, al facilitar la compra de insumos para sus propios hogares.
Compradores consultados, como Alan Molina, aseguran que la reciente baja de precios les ha permitido retomar el consumo de algunos productos, lo que califican como un “gran alivio” tras semanas de encarecimiento de los alimentos.
Aunque este ajuste genera expectativas positivas, la canasta alimentaria en Venezuela sigue siendo un desafío para gran parte de las familias, ya que los ingresos continúan siendo insuficientes frente al costo de vida. La evolución de los precios en las próximas semanas será determinante para evaluar la estabilidad del actual escenario económico.

Redacción y Fotografías: Pasantes – Camilo Cepeda y Joaidy Mata














