A pesar del reto que implica enfrentar a la potencia brasileña en su casa, el optimismo impera en el búnker criollo.
La Selección Nacional de Baloncesto ya se encuentra en suelo amazónico. Instalados en Belo Horizonte, los dirigidos por Francisco «Curro» Segura iniciaron su preparación de cara al trascendental choque contra Brasil este 27 de febrero, en el marco de la segunda ventana clasificatoria rumbo al Mundial Qatar 2027.
El factor tiempo: La clave del éxito
Para el estratega español, la planificación de esta ventana ha sido superior a la anterior. Segura enfatizó que disponer de un margen más amplio de trabajo es vital cuando se maneja un grupo que hace vida en ligas y contextos tan diversos.
«Es fundamental que tengamos el doble de días que en noviembre. Cuando cada jugador viene de sitios y competiciones diferentes, el tiempo de cohesión es nuestro mejor aliado», señaló el técnico a la prensa de la FVB.
Sangre nueva para la competitividad
Más allá de la pizarra, Segura tiene la mirada puesta en el futuro. El entrenador subrayó que Venezuela atraviesa una fase de transición necesaria donde la amalgama entre la experiencia y la juventud es la prioridad.
Integración: El objetivo es sumar piezas jóvenes que se acoplen a la base veterana de la selección.
Proceso: Construir una plantilla que no solo sea competitiva hoy, sino que garantice la sostenibilidad del proyecto nacional en los próximos años.
Con la mira en la victoria
A pesar del reto que implica enfrentar a la potencia brasileña en su casa, el optimismo impera en el búnker criollo. Tras una intensa primera sesión física y táctica, el cuerpo técnico confía en que el ritmo de juego alcanzado permitirá cerrar esta fase con resultados positivos para seguir pavimentando el camino mundialista.
Con Informacion de Líder.















