Tras el diagnóstico, el uso de preservativo es indispensable para reducir la carga viral y evitar el «efecto rebote» entre la pareja.
Recibir un resultado positivo para el Virus del Papiloma Humano (VPH) genera, con frecuencia, una alarma innecesaria. Sin embargo, la ciencia es clara: el contagio no es sinónimo de cáncer. Según expertos de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), aunque 8 de cada 10 mujeres contraerán el virus en algún momento, solo una mínima fracción desarrollará lesiones malignas si cuenta con el seguimiento adecuado.
La clave tras el diagnóstico no es el miedo, sino la estratificación del riesgo. Aquí te presentamos la hoja de ruta médica y personal para proteger tu salud tras detectar el virus.
1. El paso esencial: La Genotipificación
No todos los VPH son iguales. La Dra. Inés González, especialista en ginecología oncológica de la Clínica de Prevención SAV, explica que el primer paso crítico es realizar una prueba de PCR o captura de híbridos.
¿Para qué sirve? Para identificar si el virus es de bajo riesgo (causante de verrugas) o de alto riesgo oncogénico (principalmente los tipos 16 y 18).
El «Co-Test»: La combinación de citología (Papanicolau) más genotipificación es la herramienta de oro para diseñar un plan de manejo personalizado.
2. ¿Qué sigue según los resultados?
La conducta médica dependerá de la combinación de hallazgos:
Citología normal + VPH bajo riesgo Control anual. El 90% de estas infecciones desaparecen solas en 24 meses.
VPH de alto riesgo Se requiere Colposcopia. Si hay lesiones, se procede a biopsia.
Alteración citológica (NIC 2 o 3) Procedimiento de escisión (conización) y seguimiento estricto cada 6 meses.
3. Fortalecimiento del sistema inmune: Tu mejor defensa
Dado que el aclaramiento del virus depende de tus defensas, la Dra. González recomienda cambios inmediatos en el estilo de vida:
Nutrición: Dieta rica en vegetales verdes, coles y frutos secos. Evitar azúcares refinados.
Hábitos: Eliminar por completo el tabaquismo (factor de riesgo crítico) y dormir entre 7 y 8 horas.
Actividad física: Al menos 150 minutos a la semana.
4. Vida sexual y Vacunación
Tras el diagnóstico, el uso de preservativo es indispensable para reducir la carga viral y evitar el «efecto rebote» entre la pareja. Asimismo, se recomienda informar a la pareja íntima para que ambos reciban evaluación.
La vacuna Gardasil 9: Incluso si ya tienes el virus, la vacunación es un pilar post-diagnóstico. Protege contra otros genotipos que no hayas contraído y reduce entre un 60% y 80% la reaparición de lesiones graves tras un procedimiento quirúrgico.
Nota de Prensa- Relámpago Zuliano.














