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Giro en Washington: EE. UU. contempla flexibilizar restricciones al BCV para oxigenar la economía venezolana

La entrada efectiva de estas divisas es el «oxígeno» que el gobierno venezolano necesita para estabilizar el mercado interno.

En un movimiento estratégico que busca destrabar el flujo de capitales, la administración de Donald Trump evalúa el levantamiento de las sanciones que pesan sobre el Banco Central de Venezuela (BCV). Esta medida, según fuentes consultadas por Bloomberg, tiene como objetivo principal permitir que miles de millones de dólares provenientes de la venta de crudo fluyan sin los obstáculos burocráticos que hoy mantienen paralizada parte de la actividad económica.

El nudo financiero: Cumplimiento vs. Operatividad

A pesar de que los ingresos petroleros han comenzado a canalizarse hacia el país, el sistema financiero global sigue actuando con extrema cautela. Actualmente, cerca de US$ 1.000 millones destinados al BCV enfrentan retrasos significativos.

El problema: Los bancos internacionales, por temor a represalias regulatorias, someten cada transacción vinculada a PDVSA a rigurosos procesos de «cumplimiento» (compliance).

La consecuencia: Los pagos a empresas locales encargadas de reactivar la producción petrolera están retenidos, obligando a algunas compañías a detener sus operaciones justo cuando más se necesita su producción.

Petróleo y política interna en EE. UU.

La urgencia de Washington no es solo económica, sino también política. Con la tensión bélica en Irán reduciendo la oferta global de crudo, los precios de la gasolina en Estados Unidos han alcanzado su punto más alto en tres años.

Para aliviar esta presión, el secretario de Energía, Chris Wright, estima que Venezuela podría aumentar su producción entre 300.000 y 400.000 barriles diarios este año (un incremento del 40%). Sin embargo, para lograrlo, el dinero debe llegar a las empresas que operan en los pozos, algo que solo ocurriría si el BCV recupera su conexión con el sistema bancario mundial.

El impacto en el mercado cambiario venezolano

La entrada efectiva de estas divisas es el «oxígeno» que el gobierno venezolano necesita para estabilizar el mercado interno:

Freno a la devaluación: El BCV requiere dólares físicos para intervenir en el mercado cambiario y evitar que el bolívar se desplome.

Al aumentar la oferta de moneda extranjera para el sector privado, las autoridades buscan alejar el fantasma de la hiperinflación que amenaza con reactivarse.

Las sanciones impuestas en 2019 aislaron totalmente al ente emisor venezolano. De concretarse este levantamiento, se restablecería un canal financiero que ha estado cerrado por más de siete años, permitiendo que el ingreso petrolero circule finalmente por las arterias de la economía local.

Hasta el momento, ni el Departamento del Tesoro de EE. UU. ni el Ministerio de Información de Venezuela han emitido declaraciones oficiales, manteniendo la expectativa sobre el alcance real de esta posible flexibilización.

Banca y Negocios- Relámpago Zuliano.