Sus interpretaciones dibujaron toda nuestra esencia y las vivencias de las faenas del campo.
El llano está triste. Apure ha perdido a dos de sus hijos más ilustres y prominentes. Dos colosos de nuestro folclor y de nuestra canta criolla. Se han marchado, casi al mismo tiempo, a cantar en el cielo y a deleitar a los Ángeles con la impronta de sus versos y poesías. Hace apenas una semana falleció Don José Ali Nieves, compositor de voz recia e inconfundible, contrapunteador certero y audaz. Sus éxitos musicales: Yo no vendo mi caballo, Muchachita de Bruzual, Pescador del Río Apure, Rumbo al Jaguey, Alcaraban Compañero, La leyenda de Juan Machete.
Éxitos tras éxitos que concretó con su voz y estilo único que lo definió como el Pico de Venezuela.
Y ahora cuando aún no terminába el llano de despedir al maestro José Ali Nieves se nos va otro coloso: Don Francisco Montoya, El Tigre de Payara. Su trayectoria como compositor e intérprete de nuestra música lo coloca en un sitial de honor de manera indiscutible.
Su legado marcará el estilo de las generaciones actuales y por venir. Apure en un Viaje, un himno inmortal que difícilmente se pueda igualar y que ha marcado no solo a los apureños sino a todo el llano Colombo/venezolano.
Temas como Sentimiento Apuerño, Brisas de Achaguas, Yo si soy el Papaupa, Déjala ir Corazón, Apure yo soy tu hijo, Apureño de pura cepa, Mi Lamento. Montoya representa, sin dudas las raíces de nuestro llano profundo.
Sus interpretaciones dibujaron toda nuestra esencia y las vivencias de las faenas del campo. Una pluma particular cuya interpretación recorrerán por siempre a toda nuestra inmensa llanura. Contrapunteador audaz y agudo.
Ayer oí decir Montoya se fue a acompañar a su compadre José Alí. Si, aunque sea extraña casualidad, juntos han iniciado este viaje al infinito. Dos ilustres venezolanos, orgullo de nuestro más puro gentilicio. Ambos forman parte de nuestro Patrimonio y acervo Cultural. Desde hace más de 4 décadas están en un sitial de honor en la historia musical de Venezuela. Honor a quien honor merece.
Dos inmortales de nuestra canta. Ambos compadres de otro de nuestros gigantes Reinaldo Armas.
Raúl Yusef















