La marca Secretos de la Abuela amplía su portafolio con un lanzamiento libre de aditivos artificiales, ideal para aportar humedad, fibra y vitaminas a las recetas tradicionales de la familia.
Pocas sensaciones son tan reconfortantes como el aroma que desprende un bizcocho recién horneado flotando en la cocina. Ese recuerdo perenne de las meriendas de la infancia cobra hoy un nuevo impulso gracias a las propuestas de ingredientes honestos que buscan rescatar la repostería artesanal sin complicar las rutinas modernas.
Con la incorporación de una alternativa premium a base de frutas seleccionadas, la marca Secretos de la Abuela ha lanzado al mercado nacional su nueva Mermelada de Durazno, una opción concebida bajo estrictos procesos que conservan el sabor auténtico del hogar, eliminando el uso de colorantes o espesantes artificiales. Su perfil nutricional destaca por un aporte directo de vitaminas y fibra natural, posicionándose como un aliado saludable para la mesa.
Secretos técnicos para un bizcocho perfecto
Para los denominados «pasteleros del hogar», lograr el equilibrio exacto entre una miga suave y un sabor frutal intenso suele requerir horas de elaboración en almíbares. Los especialistas culinarios sugieren aprovechar la consistencia de este nuevo lanzamiento aplicando tres técnicas sencillas:
Veteado de humedad: Distribuir porciones generosas en el corazón de la masa antes de hornear crea vetas de fruta que impiden que el bizcocho se reseque.
Capas estructuradas: Su densidad equilibrada la hace idónea como relleno firme entre niveles de bizcochuelos de vainilla, evitando filtraciones excesivas que deformen la estructura.
Glaseado espejo natural: Pincelar la superficie de la preparación con la mermelada ligeramente tibia otorga un acabado brillante y profesional sin necesidad de usar gelatinas industriales.
La Receta: Torta esponjosa tradicional de Durazno
Para poner en práctica estas bondades culinarias, te compartimos una fórmula clásica, práctica y rendidora:
Ingredientes básicos:
2 tazas de harina de trigo todo uso (con 1 cucharada de polvo para hornear).
1 taza de azúcar blanca y 1/2 taza de mantequilla a temperatura ambiente.
3 huevos enteros y 1/2 taza de leche completa.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
1 frasco de Mermelada de Durazno Secretos de la Abuela.
Paso a paso para el éxito:
Blanquear la base: Batir enérgicamente la mantequilla con el azúcar hasta lograr una consistencia cremosa y pálida. Incorporar los huevos uno a uno.
Movimientos envolventes: Añadir la vainilla e integrar la harina tamizada de forma alterna con la leche, empleando movimientos suaves para no perder el aire de la mezcla.
El ensamblaje: Verter la mitad de la masa en un molde previamente engrasado. Colocar cucharadas generosas de mermelada en el centro y cubrir con el resto de la preparación.
Cocción: Hornear a 180°C durante un lapso de 40 a 45 minutos. Una vez reposada y fría, desmoldar y cubrir la parte superior con una capa adicional de mermelada para sellar.
A través de estos lanzamientos, la industria alimentaria local busca tender puentes entre el legado de las recetas de antaño y las exigencias de las nuevas generaciones, demostrando que la practicidad en la cocina no tiene por qué estar reñida con el afecto y la calidad de lo hecho en casa.
Nota de Prensa- Relámpago Zuliano.













