Con una actuación antológica de Jalen Brunson, la franquicia de la Gran Manzana venció 94-90 a los Spurs en San Antonio para liquidar las Finales (4-1). New York rompe un ayuno de 53 años sin títulos y cobra revancha histórica de la mítica serie de 1999.
Las campanas del Madison Square Garden finalmente vuelven a repicar en honor a un campeón. Tras más de cinco décadas de frustraciones, dinastías ajenas y reconstrucciones fallidas, los New York Knicks se proclamaron monarcas de la NBA al derrotar este sábado por la noche 94-90 a los San Antonio Spurs en un abarrotado Frost Bank Center, sellando de manera categórica un contundente 4-1 en la serie global.
Este campeonato representa el tercer anillo en la vitrina de la histórica franquicia neoyorquina, uniéndose a las glorias alcanzadas en las lejanas campañas de 1970 y 1973.
Brunson se viste de leyenda en Texas
La noche consagratoria en San Antonio tuvo un nombre propio grabado con letras doradas: Jalen Brunson. El base estrella de los Knicks firmó una de las exhibiciones individuales más memorables en la historia moderna de la postemporada.
Brunson cargó con el peso ofensivo del equipo al encestar 45 puntos, destrozando los esquemas defensivos de los texanos. Su frialdad desde la línea de tiros libres y sus canastas de media distancia en el último cuarto frenaron cualquier intento de remontada de los locales en los minutos finales del compromiso.
Revancha histórica en el Frost Bank Center
Más allá de romper la barrera de los 53 años de sequía, el título tuvo un condimento especial de redención para la afición de Nueva York. La consagración se concretó precisamente ante el rival que les había negado la gloria en su última aparición en unas Finales de la NBA, allá por el año 1999, cuando las Torres Gemelas de San Antonio (Tim Duncan y David Robinson) frustraron el sueño de los de la Gran Manzana.
Esta vez, el guion se invirtió por completo. Aunque los Spurs batallaron amparados en su localía y mantuvieron el marcador cerrado hasta la chicharra final (94-90), la madurez colectiva y el planteamiento táctico de New York impidieron que la serie regresara a territorio neoyorquino.
Las calles de Manhattan ya se preparan para el multimillonario y esperado desfile de campeones, un ritual que toda una generación de fanáticos del baloncesto verá por primera vez en sus vidas.
Venevisión- Relampago Zuliano.















