Un testarazo de Boualem Khoukhi en el minuto 94 le otorgó al seleccionado asiático el primer punto de su historia en las citas mundiales. Los helvéticos pagaron caro su falta de contundencia en un Grupo B donde la paridad es absoluta.
La magia y la imprevisibilidad de los mundiales volvieron a ponerse de manifiesto en el estreno del Grupo B. En un compromiso que parecía sentenciado por el dominio táctico europeo, la selección de Catar firmó una página dorada en su trayectoria futbolística al rescatar un electrizante empate 1-1 ante una escuadra de Suiza que pecó de ineficaz de cara al arco rival.
Para el combinado catarí, el resultado se celebró en la cancha como una auténtica victoria, significando apenas su segundo gol anotado y su primer punto sumado en la historia de la competición ecuménica.
Polémica en el VAR y dominio helvético
Desde el pitazo inicial, el libreto del partido estuvo bajo el control de la escuadra alpina. Suiza maniató a su rival a base de posesión, circulación rápida y proyecciones constantes que hacían prever una tarde cómoda.
La apertura del marcador: Al minuto 17, el atacante Breel Embolo canjeó por gol un polémico penal. La jugada previa involucró una falta del guardameta catarí sobre Freuler dentro del área chica; sin embargo, la acción debió ser minuciosamente revisada por el VAR ante un milimétrico fuera de juego que los jueces terminaron desestimando.
Pese a ponerse en ventaja y sitiar la portería asiática con aproximaciones de peligro, el conjunto europeo no supo capitalizar las oportunidades para ampliar la distancia antes de irse al descanso.
El milagro en el 90+4
La tónica del complemento no varió demasiado. Suiza continuó monopolizando el esférico y dilapidando ocasiones claras para sentenciar el choque, dejando la puerta abierta a un imponderable del fútbol. Catar llegó poco, pero supo resistir el asedio con orden y apelar al orgullo en los minutos de reposición.
El gol de la inmortalidad: Cuando el cronómetro marcaba el minuto 94 de la prórroga, Al Amin dibujó un centro milimétrico desde la banda izquierda para que el experimentado Boualem Khoukhi se elevara con autoridad en el área chica, conectando un soberbio cabezazo que batió las redes suizas y desató la locura en el banquillo catarí.
Grupo B en el limbo absoluto
Este resultado deja una de las tablas de clasificación más curiosas y cerradas del arranque del torneo. Con los dos partidos de la primera jornada cerrados con idéntico marcador (1-1), las cuatro selecciones de la zona marchan completamente niveladas con un punto en su casillero.
Mientras que en el búnker de Suiza queda un sabor amargo por el manejo estéril del partido, Catar celebra un hito que demuestra que en esta Copa del Mundo no existen rivales pequeños.
Líder- Relampago Zuliano.















