Los tetracampeones del mundo no tuvieron piedad del debutante caribeño y firmaron un contundente 7-1 en el Estadio de Houston. Aunque la selección de Concacaf llegó a empatar transitoriamente por medio de Comenencia, el rodillo de Julian Nagelsmann pisó el acelerador con una exhibición de Jamal Musiala y la efectividad de sus recambios.
El estreno del Grupo E de la Copa del Mundo deparó una auténtica exhibición de contundencia europea en suelo estadounidense. La selección de Alemania trituró cualquier atisbo de sorpresa al despachar con un inapelable 7-1 a su similar de Curazao en el Estadio de Houston, enviando un mensaje directo sobre sus aspiraciones de protagonismo en esta cita global.
El capitán Joshua Kimmich y el resto de la plantilla cerraron la jornada aplaudiendo a una grada texana que presenció un choque de dos realidades futbolísticas abismales, reflejadas en el marcador final.
La ilusión caribeña duró un suspiro
El libreto del compromiso arrancó bajo la lógica esperada cuando Felix Nmecha mandó el balón al fondo de las redes para adelantar tempranamente a la Mannschaft. Sin embargo, el cuadro curazoleño, que vive una participación histórica al debutar en la máxima vitrina de la FIFA, regaló a su afición un momento inolvidable.
A mediados de la primera parte, Livano Comenencia aprovechó un parpadeo en la zaga alemana para batir la portería teutona, decretando un sorpresivo 1-1 que desató la locura en el banquillo caribeño.
La paridad funcionó como un despertador para el rodillo alemán. Sin caer en la desesperación, la maquinaria germana pisó el acelerador a fondo y, antes de que los equipos se retiraran al descanso, facturó dos anotaciones consecutivas que quebraron la resistencia psicológica de los debutantes.
Sin bajar el ritmo en el complemento
La segunda mitad fue un monólogo de juego asociativo, vértigo por las bandas y efectividad de cara al arco por parte de los dirigidos por Julian Nagelsmann. Alemania no dosificó esfuerzos y utilizó el complemento para pulir su diferencia de goles en el sector:
El atacante Jamal Musiala se adueñó de los hilos ofensivos, desparramando rivales y anotando para ampliar la distancia.
La noche redonda en Houston sirvió además para el estreno goleador en escenarios mundialistas del joven Nathaniel Brown, mientras que el delantero Deniz Undav, saltando desde el banco de suplentes, completó la cuota de una goleada de escándalo.
Con este resultado, Alemania se posiciona provisionalmente en la cima de la tabla del Grupo E por diferencial de goles, propinando un golpe de autoridad que devuelve la confianza a su entorno de cara a los retos de alta exigencia que se avecinan en el calendario del torneo.
FIFA-Relámpago Zuliano.















