En un segundo tiempo electrizante, el combinado asiático respondió con carácter a los zarpazos de Van Dijk y Summerville. Un gol agónico de Daichi Kamada selló el 2-2 definitivo en el Estadio de Dallas, dejando al rojo vivo la batalla por la clasificación en el Grupo F.
La paridad de estilos y la intensidad táctica que se proyectaban en la previa del Grupo F quedaron de manifiesto sobre el césped del Estadio de Dallas (Arlington). En uno de los compromisos más vistosos y cambiantes en lo que va de la cita global, las selecciones de Países Bajos y Japón firmaron un vibrante empate 2-2, resultado que premia la verticalidad de los europeos y la inquebrantable resistencia colectiva del cuadro nipón.
Tras una primera mitad de estudio recíproco, donde el guardameta Bart Verbruggen y el zaguero Jan-Paul van Hecke tuvieron que multiplicarse para contener el peligro de Daizen Maeda, el complemento se transformó en un auténtico festival de goles y transiciones rápidas.
Ráfagas de goles en el complemento
El libreto estratégico saltó por los aires apenas arrancó el segundo período. La escuadra neerlandesa apeló a su poderío físico y juego aéreo, pero la velocidad japonesa se encargó de neutralizar cada golpe:
Minuto 50 (1-0): El capitán y referente del área, Virgil van Dijk, conectó un fiero testarazo tras un cobro de esquina para romper la paridad y poner a festejar a la marea naranja.
Minuto 57 (1-1): La reacción de los «Samuráis Azules» no se hizo esperar. Solo siete minutos después, Keito Nakamura hilvanó una gran maniobra asociativa para batir las redes europeas y decretar la igualdad transitoria.
Minuto 64 (2-1): Bajo la misma ventana de tiempo, Países Bajos volvió a acelerar el ritmo. El extremo Crysencio Summerville frotó la lámpara y con una sutil definición devolvió la ventaja a los dirigidos por la escuela neerlandesa.
Kamada dictó la sentencia agónica
Con el marcador en contra por segunda ocasión, el libreto de Japón lejos de resquebrajarse mutó hacia una presión total en territorio contrario. Cuando el partido expiraba y la zaga neerlandesa intentaba enfriar las acciones, el mediocampista Daichi Kamada ensayó un remate al borde del área que sufrió un desvío clave en el camino, descolocando al portero Verbruggen para incrustarse en el arco.
El pitazo final sella un punto para cada delegación que ratifica los análisis previos: la paridad en el Grupo F es absoluta y la clasificación a los octavos de final se definirá por detalles mínimos en las jornadas venideras.
FIFA-Relámpago Zuliano.














