El combinado dirigido por Graham Potter despejó las dudas del repechaje y firmó un contundente 5-1 en su estreno en el Grupo F. Un doblete de Yasin Ayari y los zarpazos de Isak, Gyökeres y Svanberg sepultaron las ilusiones de las Águilas de Cartago en suelo mexicano.
Las proyecciones que encasillaban a Suecia como un equipo meramente pragmático o rígido saltaron por los aires en el Estadio de Monterrey. En un debut idílico para las pretensiones escandinavas en el Grupo F, la escuadra dirigida por el técnico británico Graham Potter desató un vendaval de fútbol vertical para aplastar por 5-1 a una desconocida selección de Túnez.
A pesar de haber timbrado su boleto a la Copa del Mundo de forma agónica a través de la vía del repechaje, el conjunto europeo demostró sobre el césped regiomontano que su arsenal ofensivo está listo para competir al máximo nivel, colocándose provisionalmente en la cima del sector por diferencial de goles.
Efectividad sueca y una tímida respuesta africana
El libreto del compromiso mostró desde el arranque a una Suecia punzante, explotando las bandas y la potencia de sus atacantes para resquebrajar el tradicional orden defensivo del norte de África:
El show de Ayari: El joven mediocampista Yasin Ayari se erigió como la gran figura de la tarde al facturar un doblete que encarriló temprano las acciones a favor de los nórdicos.
La artillería pesada: El implacable Alexander Isak y el ariete del momento, Viktor Gyökeres, también se sumaron a la fiesta goleadora para colocar una distancia que parecía insalvable.
Orgullo tunecino: Justo antes de que los equipos se retiraran a los vestuarios en la primera mitad, Omar Rekik aprovechó un parpadeo en el área sueca para recortar distancias y firmar el 4-1 que devolvía cierta esperanza a las Águilas de Cartago.
Sentencia sin piedad en el complemento
El arranque de la segunda mitad sugería una postura más agresiva y un cambio de actitud por parte del cuadro tunecino en busca de una remontada heroica. Sin embargo, la pizarra de Graham Potter no cedió espacios ni renunció a la vocación de ataque.
Lejos de replegarse para dosificar esfuerzos físicos, la maquinaria sueca mantuvo la presión alta y el control de los tiempos. La sentencia definitiva llegó en las botas de Mattias Svanberg, quien anotó el quinto y definitivo gol de la tarde, desatando la euforia en el banquillo europeo y sellando una de las actuaciones colectivas más sólidas en lo que va de la primera jornada de la fase de grupos.
Con este resultado, Suecia saca provecho del empate previo entre Países Bajos y Japón (2-2) para adueñarse en solitario del liderato del Grupo F, obligando a Túnez a jugarse la vida en su próxima salida.
FIFA-Relámpago Zuliano.















