Con un solitario gol de Luis Romo a los 50 minutos y una atajada monumental del «Tala» Rangel en el epílogo, el conjunto azteca aseguró matemáticamente el liderato del Grupo A. Los dirigidos por Javier Aguirre firman un inicio perfecto con seis puntos y sellan su boleto a la inédita ronda de eliminación directa de la Copa del Mundo.
El peso de la localía y el oficio táctico rindieron sus frutos en suelo norteamericano. En un compromiso de alta intensidad física y escaso margen de maniobra, la selección de México se convirtió oficialmente este jueves en el primer combinado nacional en inscribir su nombre en los dieciseisavos de final de la cita mundialista, tras doblegar por la mínima diferencia (1-0) a la representación de Corea del Sur.
El triunfo no solo desata la euforia de la fanaticada azteca, sino que limpia la herida dejada hace cuatro años en Qatar, consolidando un proceso de redención al asegurar el liderato absoluto de su zona con una fecha de anticipación.
El infortunio asiático y el oportunismo de Romo
El trámite del encuentro estuvo marcado por la paridad y el conocimiento mutuo de ambas pizarras, obligando a los guardametas y defensores a jugar al límite de la concentración. Sin embargo, el destino del choque se decantó al inicio de la etapa complementaria debido a un desajuste defensivo en el área asiática:
Un balón elevado al corazón del área provocó una falta de comunicación en la zaga surcoreana; el guardameta Kim Seung-gyu saltó a atrapar el esférico pero chocó aparatosamente contra la espalda de su central Lee Gi-hyuk, dejando libre la pelota. Atento a la jugada, el mediocampista Luis Romo pescó el rebote y mandó a guardar el balón al fondo de las redes sin oposición alguna.
Tras la anotación, el cuadro dirigido por el «Vasco» Javier Aguirre replegó sus líneas con solidez, administrando la ventaja ante las embestidas de un rival que presionó alto pero con poca claridad en el último cuarto de cancha. Con este resultado, el «Tri» extiende su paternidad histórica sobre los asiáticos en Copas del Mundo, emulando los triunfos de Francia 1998 (3-1) y Rusia 2018 (2-1).
Milagro de Rangel bajo los tres palos
En las postrimerías del compromiso, Corea del Sur estuvo a centímetros de aguar la fiesta mexicana mediante una jugada aérea. Al minuto 87, el delantero Cho Gue-sung conectó un testarazo certero que parecía colarse en el arco local, pero el guardameta Raúl Rangel sacó a relucir sus reflejos estirando el brazo derecho sobre la línea para evitar la caída de su valla.
Impresiones del cuerpo técnico: “Fue un partido durísimo, nos conocemos de sobra ambos equipos. Ellos nos presionaron mucho, pero no dimos espacios; a final de cuentas, un error iba a decantar la balanza. Destaco por supuesto la buenísima atajada de Rangel. No fue un gran partido estético, pero tuvimos el gol y el orden necesario”, analizó el estratega Javier Aguirre en rueda de prensa.
Liderato blindado gracias al criterio FIFA
Con este laurel, México alcanza los 6 puntos en la cima del Grupo A, distanciándose a tres unidades de Corea del Sur (3 pts) y a cinco de la República Checa y Sudáfrica (1 pto cada uno), escuadras que dividieron honores a primera hora con un empate 1-1 en Atlanta.
La combinación de resultados blinda matemáticamente al combinado coanfitrión en la cima del sector debido a los nuevos criterios de desempate de la FIFA para el Mundial de 48 equipos:
Duelo directo a favor: Incluso si Corea del Sur vence a Sudáfrica en la fecha de cierre y México tropieza ante los checos igualando en 6 puntos, el triunfo de este jueves le otorga el primer lugar automático al cuadro azteca por haber ganado el duelo directo.
El «Vasco» Aguirre, quien vive su tercera aventura mundialista en el banquillo tras sus experiencias en 2002 y 2010, guiará ahora a sus dirigidos hacia la histórica fase de dieciseisavos de final —estrenada en esta edición de Norteamérica— buscando mantener el ritmo arrollador ante su público.
Líder-Relámpago Zuliano.

















