En una jornada de récords legendarios en Dallas, la Selección Argentina selló su clasificación directa a la siguiente fase tras vencer 2-0 a Austria. Lionel Messi se erigió como el máximo goleador histórico de los Mundiales, consolidando su estatus de mito viviente.
La vigente campeona del mundo ha dado un golpe de autoridad. Con un doblete de Lionel Messi, Argentina superó a una combativa Austria y aseguró su boleto a los dieciseisavos de final, manteniendo su portería imbatida y sumando seis puntos de oro en el Grupo J.
Una noche de récords inalcanzables
El partido ante el conjunto austriaco quedará marcado en los libros de historia por las proezas del capitán argentino. Con sus dos goles —el primero al minuto 38′ y el segundo en el 95’—, Lionel Messi alcanzó los 18 goles en la historia de los Mundiales, superando oficialmente la marca de Miroslav Klose.
Pero las distinciones no terminan ahí. Además de ser el máximo artillero histórico de la competición, el astro rosarino se convirtió en el jugador con más partidos ganados en la historia del certamen (18 victorias). Con 38 años y 363 días, Messi también se inscribió como el tercer jugador más veterano en marcar en un Mundial, acercándose a las cifras legendarias de Pepe y Roger Milla.
La crónica: Resiliencia y jerarquía
El encuentro comenzó con tensión para la Albiceleste. Apenas en los primeros compases, Messi tuvo en sus pies la oportunidad de abrir el marcador desde el punto penal, pero su disparo se marchó fuera. Lejos de caerse anímicamente, el equipo de Lionel Scaloni mantuvo la calma y el control del juego frente a un rival que, aunque organizado, nunca pudo inquietar seriamente la portería defendida por «Dibu» Martínez.
La red se abrió poco antes del descanso: una jugada colectiva iniciada por Facundo Medina, con una inteligente pantalla de Thiago Almada, dejó a Messi en posición de remate. El «10» no perdonó y con su sello característico —disparo con rosca de izquierda— puso el 1-0. Ya en el tiempo de descuento (95′), con Austria volcada al ataque, Messi aprovechó un balón suelto para sentenciar el 2-0 definitivo.
«Está solo en la cima»
Tras el partido, el vestuario argentino no escondió su admiración por su capitán. Lisandro Martínez, uno de los baluartes en defensa, fue enfático: «No hay palabras para hablar de Leo. No hay que compararlo, él está solo en la cima. Siento una emoción enorme de tenerlo al lado».
Por su parte, el protagonista de la noche se mostró sereno: «Estoy disfrutando de este momento y con ganas de celebrarlo junto a mis compañeros. Fue un partido importantísimo, duro y trabajado». Con la clasificación en el bolsillo, Argentina ahora espera el desenlace entre Argelia y Jordania para definir su posición final en el grupo, consolidándose como la candidata a batir en esta Copa del Mundo.
FIFA- Relámpago Zuliano.














