La región central del país fue epicentro de dos movimientos telúricos de gran intensidad ocurridos con apenas segundos de diferencia, activando protocolos de emergencia y alertas preventivas en todo el territorio.
La tarde de este miércoles, 24 de junio, Venezuela fue sacudida por un evento sísmico de gran magnitud que ha mantenido en alerta a las autoridades y a la población. Según los reportes del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), se registró un «doblete sísmico»: dos terremotos de alta intensidad ocurridos con apenas 39 segundos de diferencia.
Detalles del evento
Tras el análisis técnico inicial, el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis confirmó que el segundo movimiento alcanzó una magnitud de 7,5, siendo este el evento principal de la secuencia. El primer temblor, que había sido estimado inicialmente en 7,2, fue reclasificado posteriormente como un sismo precursor.
El epicentro se localizó a unos 300 kilómetros al este de Caracas, específicamente en el municipio Montalbán, estado Carabobo.
Con solo 13,2 kilómetros de profundidad, el sismo fue clasificado como un evento superficial, lo que explica la alta intensidad con la que fue percibido en gran parte de la región central del país.
Protocolos de seguridad y cancelación de alertas
Inmediatamente después de la actividad sísmica, se activaron los protocolos internacionales de vigilancia. El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió inicialmente una advertencia para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, la cual fue cancelada tras confirmar que no existía una amenaza de tsunami derivado de los movimientos.
Antecedentes históricos
Este evento representa uno de los registros más significativos en la historia sísmica reciente de Venezuela. El país no experimentaba un fenómeno de esta envergadura desde el terremoto de 7,3 registrado en 2018 en el estado Sucre, el cual tuvo una onda expansiva que fue sentida incluso en países vecinos como Brasil y Guyana, además de diversas naciones del Caribe.
Las autoridades nacionales se mantienen desplegadas evaluando posibles daños en la infraestructura en la zona del epicentro y realizando el monitoreo constante de posibles réplicas. Se recomienda a la ciudadanía mantener la calma, seguir los canales oficiales de información y verificar los protocolos de actuación en caso de emergencias sísmicas.
La Patilla-Relámpago Zuliano.













