El receptor venezolano donó la mítica madera con la que conectó su cuadrangular número 318, inmortalizando su legado en los Reales de Kansas City y uniéndose a un selecto club de leyendas latinoamericanas en la gran carpa.
El béisbol de las Grandes Ligas tiene memoria de titanes y reservó un lugar sagrado para el talento venezolano. El Salón de la Fama de Cooperstown, en el estado de Nueva York, anunció oficialmente que incorporará a su prestigioso recinto el bate utilizado por el estelar receptor Salvador Pérez para conectar el cuadrangular número 318 de su carrera, estacazo con el cual pulverizó la mítica marca de George Brett para consagrarse como el máximo jonronero histórico de los Reales de Kansas City.
El hito histórico se consumó el pasado sábado en el terreno del Comerica Park de Detroit, cuando el valenciano desapareció la esférica en el sexto episodio para nivelar las acciones y encaminar a la novena monárquica a una victoria de 3-2 sobre los Tigres.
Inmortalidad y orgullo latinoamericano
Con esta hazaña, el capitán de los Reales no solo esculpió su nombre en letras doradas en la franquicia que ha defendido a lo largo de toda su carrera en el mejor béisbol del mundo, sino que se convirtió en el primer venezolano y apenas el quinto pelotero latino en comandar el departamento vitalicio de cuadrangulares en una franquicia de la MLB.
El carabobeño ingresa así a un selecto olimpo histórico compartido exclusivamente con bateadores de la talla del dominicano Sammy Sosa (líder de los Cachorros de Chicago con 545), los puertorriqueños Juan «Igor» González (cima de los Rangers de Texas con 372) y Carlos Delgado (máximo referente de los Azulejos de Toronto con 336), además del dominicano Manny Machado (comandante histórico de los Padres de San Diego).
Un legado viviente en Kansas City
Más allá de haber sido el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial en la coronación de 2015, la jerarquía ofensiva de Salvy en la historia de los Reales abarca casi todas las principales estadísticas vitalicias: se ubica segundo en carreras impulsadas (1.060) y en bases alcanzadas (3.103), tercero en extrabases (664), sexto en imparables (1.792) y sexto en dobles (335).
La donación de este instrumento de poder a Cooperstown sella formalmente el estatus de Salvador Pérez como una leyenda viviente del deporte, asegurando que cada generación de fanáticos que visite el templo de la inmortalidad recuerde la contundencia, la alegría y la gallardía de un careta venezolano que hizo historia grande en el diamante.
Líder-Relámpago Zuliano.















