Como parte de un plan integral que contempla la recuperación del emblemático estadio Alejandro Borges y la creación de un museo en su honor, la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo rindió este viernes un tributo histórico al único venezolano inmortalizado en el Salón de la Fama de Cooperstown.
El béisbol venezolano y la identidad marabina se dieron cita este viernes 14 de agosto para saldar una deuda histórica con su máximo exponente deportivo. Cumpliendo con la palabra empeñada por el alcalde Giancarlo Di Martino el pasado 29 de abril, la municipalidad oficializó la instalación de la imponente estatua en honor al legendario Luis Aparicio Montiel, erigida en la entrada del bulevar de la emblemática y pintoresca parroquia Santa Lucía, cuna de la gloria del béisbol rentado.
La obra escultórica, fabricada por el artista José Benjamín Figueroa, fue colocada por personal especializado en la plaza dispuesta frente al monumento de la heroína Ana María Campos, en la avenida El Milagro. De esta manera, la figura del inmortal campocorto dará la bienvenida a locales y visitantes en un sector que hoy se consolida como el epicentro turístico y patrimonial de la capital zuliana.
Un plan integral para rescatar la memoria deportiva
Durante el inicio de los trabajos de restauración del histórico estadio Alejandro Borges, el alcalde Giancarlo Di Martino destacó el significado de esta obra dentro de un proyecto de envergadura superior:
«Con la creación de este monumento que rendirá tributo a su legado histórico, estamos cumpliendo con un viejo anhelo del pueblo marabino y de la dirigencia deportiva local para exaltar al atleta más grande del siglo pasado. Es parte de un plan integral que contempla además la recuperación del estadio Alejandro Borges y la construcción del museo Luis Aparicio», afirmó el mandatario local.
Por su parte, Daniela Jiménez, presidenta de IMDEPREC, resaltó que la iniciativa consolida una ruta turística e histórica orientada a revalorizar las raíces del deporte regional. Jiménez confirmó además que la gran obra insignia de este plan de rescate —la reinauguración del estadio Alejandro Borges, donde el número 11 dio sus primeros pasos— abrirá sus puertas al público el próximo 11 de noviembre, coincidiendo con la celebración del Día de Luis Aparicio.
El legado del eterno número 11
La figura de «Junior» trasciende las estadísticas para erigirse como un pilar fundamental en la historia del béisbol de las Grandes Ligas. Desde su debut en 1956, cuando se alzó con el premio al Novato del Año con los Medias Blancas de Chicago, Aparicio redefinió la posición de campocorto con una defensa estelar que le mereció nueve Guantes de Oro, además de liderar la Liga Americana en bases robadas durante nueve temporadas consecutivas. Su velocidad y inteligencia táctica abrieron brecha para generaciones de peloteros latinoamericanos en el mejor béisbol del mundo.
Con la integración de la estatua en Santa Lucía, la recuperación de los espacios urbanos y el rescate del Alejandro Borges —escenario de la época dorada de los años 40 y 50—, la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo institucionaliza la memoria de un héroe cuyo ejemplo de disciplina y constancia continuará guiando a las futuras generaciones de zulianos.
Prensa Alcaldía de Maracaibo-Relámpago Zuliano.














