La confesión del progenitor desató una ola de profunda indignación y protestas airadas frente al comando policial en el estado Bolívar, donde pobladores enardecidos exigieron justicia inmediata por el infanticidio.
Un trágico y repudiable hecho de violencia intrafamiliar sacudió este lunes 21 de septiembre a la población de El Manteco, ubicada en el municipio Piar del estado Bolívar, tras el hallazgo del cadáver de un niño de apenas tres años de edad que fue abandonado dentro de un saco en una zona boscosa.
De acuerdo con las primeras investigaciones y testimonios recabados en la zona, el infanticidio se desencadenó cuando el padre del menor, en un arranque de ira motivado por el llanto incesante del niño, le propinó una golpiza brutal. Al percatarse de que el pequeño había fallecido producto de las lesiones, el agresor ocultó el cuerpo sin vida dentro de un saco y lo trasladó hasta una zona enmontada en las inmediaciones de la pista de aterrizaje del sector Aeropuerto.
Confesión y revuelta popular
La verdad salió a la luz luego de que un familiar directo interviniera y persuadiera al sujeto para que asumiera su responsabilidad, lo que lo llevó a presentarse de manera voluntaria ante la sede policial del casco central de El Manteco para confesar el crimen, quedando inmediatamente bajo custodia.
La noticia del horrendo suceso corrió rápidamente por la comunidad, generando una ola de profunda indignación colectiva. Decenas de habitantes enardecidos se apostaron en las afueras del recinto policial para exigir justicia, protagonizando protestas espontáneas que incluyeron la quema de neumáticos y conatos de enfrentamiento para tratar de ingresar a las instalaciones. Las autoridades competentes se mantienen desplegadas para resguardar el orden público mientras avanzan las actuaciones forenses correspondientes.
NAM-Relámpago Zuliano.















