Según el más reciente informe del Cendas-FVM, una familia venezolana necesitó el equivalente a más de 4.400 salarios mínimos para poder cubrir la adquisición de los sesenta productos esenciales que componen la cesta básica.
El costo de la vida continúa experimentando variaciones que impactan directamente el bolsillo de los hogares venezolanos. De acuerdo con el reporte ofrecido este lunes 21 de septiembre de 2026 por el director del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), Óscar Meza, la Canasta Alimentaria Familiar correspondiente al mes de agosto se ubicó en US$ 755,36, lo que equivale a unos 581.625,07 bolívares según el tipo de cambio oficial.
El informe detalla que el indicador experimentó un incremento del 3,77% —equivalente a unos US$ 27,47 adicionales— en comparación con el valor registrado al cierre del mes de julio en su cotización en moneda extranjera. Por su parte, al realizar la medición en bolívares, el aumento porcentual se situó en 12,54%, reflejando una variación de 64.820,85 bolívares frente al mes precedente.
Brecha insostenible con el ingreso básico
Adicionalmente, el centro especializado indicó que, al sumar el gasto correspondiente al servicio de agua potable, tasado en US$ 12,47, el costo total de la canasta integral asciende a US$ 767,83.
La disparidad entre el poder adquisitivo de la masa trabajadora y el costo real de los alimentos quedó nuevamente en evidencia al constatar que una familia requirió un estimado de 4.474,03 salarios mínimos para poder adquirir los 60 rubros que integran la canasta alimentaria, lo que ratifica que el ingreso básico formal apenas cubre una fracción mínima del sustento mensual en los hogares del país.
Banca y Negocios-Relámpago Zuliano.













