En un hecho histórico para la protección fauna en la capital zuliana, la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo asignó un espacio de 2.000 metros cuadrados en la parroquia Cristo de Aranza para garantizar una sede fija, rescates seguros y una vida digna a cientos de perros, gatos y animales de carga rescatados del maltrato.
El compromiso con la vida animal en la tierra del sol amado se consolida con hechos concretos. Este jueves 8 de octubre de 2026, el alcalde bolivariano de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, formalizó la entrega en comodato gratuito por 20 años de un terreno de 2.000 metros cuadrados a favor de la Fundación San Francisco de Asís, cristalizando así el anhelo de una sede permanente para la labor de rescate, atención médica y rehabilitación que esta organización sin fines de lucro impulsa en la ciudad desde el año 2019.
La firma del convenio, estructurado bajo estricto apego a la Ley de Bienes Públicos, la Ley Orgánica del Poder Público Municipal y la ordenanza en la materia, contó con la presencia del síndico procurador municipal, Miguel Ángel Graterol; el fundador del refugio, Ángel Martínez; el director del Despacho Municipal, Gianluigi Di Martino; la presidenta del Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), Polly Urribarrí; el intendente del CPU, Giuseppe Carollo; y el titular del IMA, Janner Pérez.
Un oasis de esperanza en Los Haticos
El terreno cedido está localizado en la emblemática avenida Los Haticos, parroquia Cristo de Aranza, un sector que actualmente es epicentro de un profundo plan de saneamiento y sustitución de más de 500 metros de colectores liderado en perfecta articulación por el gobernador del estado Zulia, Luis Caldera.
Durante el encuentro, el alcalde Di Martino reconoció la trayectoria de la fundación, que ha logrado rescatar, esterilizar, vacunar y reubicar de manera responsable a más de 250 caninos a lo largo de los años, a pesar de haber tenido que mudar sus instalaciones en cuatro oportunidades por no contar con un espacio propio.
«Para que Ángel y todo su equipo cuenten con esta sede donde puedan seguir dedicados al trabajo extraordinario de recuperar animalitos maltratados de la calle. Se trata no solamente de perros o de gaticos, sino de cualquier tipo de animal que requiera el resguardo del Estado y de la sociedad», expresó el mandatario municipal, extendiendo el llamado a proteger también a la fauna silvestre de la región como tortugas, culebras, caimanes y rabipelados.
Albergue para équidos y un modelo de economía circular ambiental
Una de las grandes bondades de este nuevo espacio radica en la posibilidad de ampliar el radio de acción hacia animales de carga, especialmente los burros rescatados de situaciones de explotación laboral, maltrato bajo el sol y abandono. «Es tener un refugio fijo y seguro para los burros, ya que, tras los reportes y denuncias, al ser retirados suelen quedar en un limbo por no existir un sitio adecuado para ellos», destacó emocionado Ángel Martínez tras recibir el documento oficial.
Por su parte, el director del Centro de Procesamiento Urbano (CPU), Giuseppe Carollo, detalló que el terreno total abarca unas 2,6 hectáreas. Mientras 2.000 metros cuadrados servirán de hogar al refugio animal, el resto del espacio será aprovechado por el Instituto Municipal del Ambiente (IMA) para instalar una moderna sala de manejo de desechos vegetales.
Janner Pérez, presidente del IMA, explicó que las ramas y árboles caídos recolectados en las vías de la ciudad serán procesados en este centro bajo esquemas de economía circular para transformarlos en abono orgánico, uniendo en un mismo punto geográfico la protección animal, el saneamiento urbano y el desarrollo ecológico de Maracaibo.
Prensa Alcaldía de Maracaibo-Relámpago Zuliano.














