El sismo con epicentro en la provincia de Herrera provocó el colapso de edificaciones, vías de comunicación cortadas y la evacuación de hospitales. La emergencia provocó el desvío de vuelos internacionales hacia aeropuertos colombianos antes del restablecimiento de las operaciones en Tocumen.
Una jornada de angustia y zozobra se vivió en la región tras Registrarse un violento terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el centro y sur del territorio panameño a la 1:00 p.m. de este viernes 9 de octubre de 2026. El evento telúrico, cuyo epicentro fue ubicado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) en la localidad de Pitaloza Arriba, a una profundidad de 33 kilómetros, dejó graves daños estructurales e interrupciones en los servicios esenciales del país vecino.
Desde la zona de emergencia, el presidente panameño José Raúl Mulino confirmó la magnitud de la crisis tras inspeccionar los destrozos en la localidad de Penonomé, a unos 150 kilómetros de Ciudad de Panamá:
«El desastre que estamos enfrentando es grande. Hay carreteras totalmente colapsadas. Estamos desplegando todo el apoyo solidario del Gobierno con agua, carpas e insumos para niños y adultos mayores», declaró el mandatario, quien busca acceder por vía aérea a la golpeada población de Tonosí.
Poblaciones incomunicadas y despliegue de emergencia
El ministro de Salud panameño, Fernando Boyd, detalló que los daños más severos se concentran en las provincias de Coclé, Los Santos y Herrera. En Penonomé se registró el colapso parcial de infraestructuras hoteleras e iglesias históricas, forzando a las autoridades a evacuar a pacientes de centros hospitalarios hacia carpas improvisadas al aire libre.
La situación es crítica en la localidad costera de Tonosí, ubicada cerca del epicentro, la cual permanece completamente incomunicada por vía terrestre debido a las grietas y derrumbes en las arterias viales. Equipos del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) intentan establecer un puente aéreo para llevar asistencia médica.
Impacto en el tráfico aéreo regional
El remezón también tuvo eco en la aviación comercial del Caribe y Centroamérica. El Aeropuerto Internacional de Tocumen debió paralizar sus operaciones durante más de dos horas para realizar revisiones técnicas en sus pistas y torres de control.
Ante la contingencia, la Aeronáutica Civil de Colombia activó un protocolo de emergencia habilitando siete terminales aéreas alternas —entre ellas Barranquilla, Cartagena y San Andrés— para recibir los vuelos internacionales que no pudieron aterrizar en suelo panameño. Cerca de las 6:00 p.m., las autoridades del aeropuerto de Tocumen anunciaron la reanudación progresiva de sus itinerarios tras descarta fallas estructurales en su pista principal.
El Tiempo-Relámpago Zuliano.

















