A sus 22 años, Solamentedan no se parece a nadie. No porque lo intente, sino porque su música nació desde un lugar donde muy pocos se atreven a mirar: la vulnerabilidad. Desde los 13 años comenzó a escribir canciones como un ejercicio íntimo, casi terapéutico. A los 15 produjo su primer tema y, sin pretenderlo, fue construyendo una trayectoria que hoy lo conecta de forma profunda con miles de oyentes en Latinoamérica, incluso antes de presentarse en persona frente a ellos.

Su impacto digital ha sido sorprendente. “Latinoamérica me abrazó primero que mi propio país”, confiesa. Y quizás esa sea la esencia de su fenómeno; una voz que no se disfraza, un mensaje que no pide permiso y una estética que abraza todas las formas de ser. Para él, la música es un café compartido, una conversación honesta, un espacio seguro para quienes buscan paz. Muchos seguidores le han escrito contándole que sus letras los han acompañado en procesos difíciles, incluso en episodios de depresión. Él lo asume con humildad: “Solo quiero ser tan natural como pueda”.

Recientemente inició una gira que lo llevó a Coro y Punto Fijo. Ahora, llega a Maracaibo para reencontrarse con sus raíces y continuar expandiendo el mensaje que define su propuesta artística. El amor en su sentido más amplio, lejos de etiquetas, géneros o apariencias. “Le canto al alma, no al cuerpo”, afirma con la convicción de quien ha vivido ambos extremos de la existencia y ha encontrado en la música un puente universal.

Su estilo visual, que se mueve libremente entre lo femenino y lo masculino, es otra forma de decir que en su arte todos caben. Que el amor —concepto que busca reivindicar— no tiene límites ni formas únicas. “Soy muchas cosas al mismo tiempo, soy nada, soy humano”, repite, y es justamente ahí donde conecta, en la honestidad sin poses.
El futuro lo imagina grande, pero sin perder la esencia. En dos años se visualiza conquistando Latinoamérica completa, tocando para las personas que lo han acompañado desde sus inicios digitales y convirtiéndose en un referente global del amor y la autenticidad. Sueña con llevar su música a Europa, especialmente a España, donde también lo escuchan masivamente. Entre sus anhelos de colaboración menciona al artista estadounidense Conan Gray, con quien siente afinidad creativa y conceptual.

Una anécdota resume la magia de su proceso creativo: Una de sus canciones más exitosas nació en solo diez minutos, inspirada en tres palabras que un seguidor dejó en un comentario de TikTok. Para Solamentedan, la inspiración está en la gente, en lo cotidiano, en esa sensibilidad compartida que se convierte en música cuando toca su corazón.
A quienes empiezan en este camino, les deja un consejo que resume su filosofía: Ser auténticos, incluso cuando da miedo. “La gente siente el brillo del alma”, dice recordando cómo artistas como Juan Gabriel trascendieron por ser fieles a sí mismos.

Si tuviera que titular este momento de su vida, lo llama “nacimiento”. No porque esté empezando, sino porque ahora, con lo vivido, siente que tiene todo lo necesario para renacer con fuerza.
Solamentedan ya no es solo un nombre que suena, es una experiencia emocional en pleno crecimiento, una propuesta distinta en un universo musical saturado de fórmulas. Un artista que no busca agradar, sino conectar. Y lo está logrando.
Redes sociales:@solamentedan
Johsué Morales
CNP: 24.302
Fotografías: Luis Molero














