El alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, recibió a la Virgen durante su entrada a la ciudad, destacando la profunda devoción que acompaña su recorrido.
La Virgen de Chiquinquirá regresó a Maracaibo tras su recorrido lacustre por los pueblos de agua del Lago de Maracaibo, un trayecto que este año estuvo marcado por un fervor renovado y una profunda respuesta espiritual del pueblo zuliano. El presbítero Netward Andrade, párroco de la Basílica, destacó que los reportes recibidos durante los casi 20 días de peregrinación han sido profundamente positivos: comunidades enteras se reencontraron con la Virgen como madre, guía y signo de esperanza.

“Luego de la bajada tan hermosa, la Virgen salió inmediatamente a recorrer esos pueblos que siempre la esperan. Ha sido un reencuentro de amor, fe y fortaleza”, expresó Andrade, recordando que la procesión lacustre es ya una tradición que involucra a cientos de creyentes que aportan su esfuerzo y devoción para hacerla posible. Aunque la peregrinación física concluye, el sacerdote enfatizó que “continúa espiritualmente en la fe de quienes la recibieron”.
A cuatro días de la Renovación de la Virgen —el día más sagrado de las festividades—, Andrade hizo un llamado a la unidad espiritual de los zulianos. “Es la fiesta que le da sentido a nuestras celebraciones patronales. Invito a que nos unamos en fe para pedirle a Dios la gracia que renueva y fortalece, para alcanzar esa paz tan anhelada”. El sacerdote también recordó con alegría la reciente canonización de los dos primeros santos venezolanos, un motivo adicional de júbilo para la Iglesia local.

Durante los actos de devoción, las expresiones culturales continúan ampliándose. El tradicional desfile de bandas, renovado hace dos años por petición de agrupaciones de todo el país, se ha convertido en un tributo de fe donde músicos, danzantes, ciclistas y distintos gremios ofrecen sus dones a la Virgen. “La Basílica es la casa de todos”, afirmó Andrade, invitando a que cualquier iniciativa nacida desde el amor encuentre espacio en la celebración.
El alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, recibió a la Virgen durante su entrada a la ciudad, destacando la profunda devoción que acompaña su recorrido. “Es una de las manifestaciones marianas más importantes del mundo. Su paso por los pueblos lacustres irradia esperanza”, señaló. El alcalde anunció además que se están realizando estudios para documentar que la Chinita podría ser la Virgen más cantada y celebrada musicalmente, especialmente en gaita, un elemento distintivo de la tradición zuliana.

Respecto a las actividades centrales, recordó que el 18 de noviembre se celebrará la Misa de la Guardia Nacional a las 10 de la mañana y la liturgia solemne en la plazoleta a las 5 de la tarde, momentos que congregan a miles de feligreses.
El alcalde también reiteró el compromiso de la municipalidad con la seguridad durante las festividades, especialmente en lo relacionado al control de fuegos artificiales. Señaló que habrá medidas estrictas contra la venta y almacenamiento ilegal de pirotecnia en zonas residenciales o lugares no autorizados, con detenciones inmediatas para quienes incumplan. “Seremos contundentes. No puede repetirse lo ocurrido en años anteriores”, advirtió, recordando recientes incidentes en Cabimas y San Francisco. Bomberos, policías y organismos militares trabajan articuladamente para garantizar un ambiente seguro y ordenado, junto a Corpoelec y la Gobernación del Zulia.
Tanto las autoridades civiles como religiosas coinciden en el mismo mensaje: mantener la fe, la calma y la esperanza. “La Virgen de la Chinita nos va a proteger y nos va a guiar por caminos de paz”, expresó Di Martino. Andrade lo resumió con devoción: “Ella es la Reina de la Paz. Pedimos que conceda a la familia venezolana esa paz que trabajamos y anhelamos cada día”.
En Maracaibo, la Chinita ya está en casa. Y el pueblo se prepara para celebrar, con fe viva y corazón renovado, el milagro que cada año une a todo el Zulia.
Johsué Morales
CNP: 24.302
Fotografías: Johsué Morales













