En una ciudad donde la violencia contra la mujer sigue siendo un desafío urgente, la Alcaldía de Maracaibo inició una jornada de salud y acompañamiento social como parte de los 16 días de activismo por la eliminación de la violencia de género. Desde la parroquia Antonio Borjas Romero, una de las más vulnerables del municipio, la primera dama y gerente de Desarrollo Social, Ana Clara de Di Martino, alzó la voz por las mujeres que aún viven en silencio.

“Cada 10 minutos muere una mujer víctima de violencia. Las estadísticas no son alentadoras y por eso Maracaibo también quiere elevar su voz”, afirmó, subrayando el compromiso del municipio con la formación, capacitación y entrega de herramientas jurídicas para que las mujeres puedan enfrentar y denunciar cualquier agresión dentro del hogar o la comunidad.
Ana Clara destacó que el objetivo del gobierno municipal es construir un sistema de protección real, capaz de ofrecer acompañamiento psicológico, legal y comunitario. Explicó que la administración ha identificado vacíos importantes en los mecanismos de atención a nivel local y nacional, desde la falta de casas de abrigo hasta la ausencia de centros integrales que reciban denuncias con confianza y confidencialidad. “Si las mujeres no denuncian, no podremos ampararlas. No están solas”, insistió.

Como parte de esta transformación, el municipio avanza en la creación de Puntos Violeta, espacios destinados a orientar, escuchar y canalizar casos de violencia. Además, informó que la Policía Municipal está siendo formada para actuar con enfoque de género, garantizando un trato digno y especializado.
En la jornada también fueron entregadas más de 50 ayudas técnicas, entre ellas sillas de ruedas, muletas, tensiómetros y glucómetros, solicitadas a través del sistema 1×10 del Buen Gobierno. Todo bajo un proceso auditado y con expedientes sociales que certifican cada caso. “Nuestro deber es atender a las comunidades con responsabilidad y transparencia”, señaló.

La actividad incluyó la certificación de más de 50 mujeres formadas por el Instituto Municipal de la Mujer, en áreas de liderazgo, prevención de violencia y emprendimiento. Parte del trabajo, destacó Ana Clara, está orientado a disminuir la dependencia económica, uno de los factores que más perpetúa los ciclos de agresión.
“Queremos mujeres libres, felices y con oportunidades. No todo es cabilla o cemento; también está el alma de la ciudad. Y en el centro de ese alma estamos nosotras, las mujeres”, expresó, anunciando además que Maracaibo avanza hacia declararse ciudad feminista, en defensa de la igualdad social, laboral y familiar.
Con apenas 100 días de gestión, subrayó que los cambios estructurales están en marcha: “El tema social requiere tiempo, pero si de cada diez mujeres podemos rescatar a una o dos, el trabajo está justificado.”



Johsué Morales
CNP: 24.302
Fotografías: Johsué Morales














