La decisión de suspender el suministro de gas subraya la escalada de las hostilidades bilaterales.
El Gobierno de Venezuela anunció este lunes la suspensión inmediata de todos los contratos, acuerdos y negociaciones para el suministro de gas natural a la República de Trinidad y Tobago. Esta drástica medida se toma en respuesta a lo que Caracas califica como «participación» del gobierno trinitense en el reciente «robo» y «acto de piratería» de petróleo venezolano.
A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo venezolano denunció haber obtenido «conocimiento pleno» sobre la supuesta implicación de Trinidad y Tobago en el asalto a un buque petrolero el pasado 10 de diciembre, un incidente atribuido a la administración estadounidense.
Acusaciones contra la Primera Ministra
El documento emitido por el gobierno venezolano apunta directamente a la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, acusándola de mantener una «agenda hostil contra Venezuela» desde su ascenso al poder.
Entre las acciones señaladas, la nota destaca:
La instalación de radares militares estadounidenses en territorio trinitense, supuestamente destinados al «asedio contra los buques que transportan el petróleo venezolano».
La conversión del territorio en un «portaviones estadounidense para agredir a Venezuela, en un acto inequívoco de vasallaje».
Antecedentes de la Tensión
La decisión de suspender el suministro de gas subraya la escalada de las hostilidades bilaterales. El comunicado recuerda que esta situación había sido anticipada por el Ejecutivo venezolano, el cual, ante las «graves agresiones», ya había procedido previamente a denunciar el Acuerdo Marco de Cooperación Energética que mantenía con Trinidad y Tobago.
Esta ruptura inmediata de lazos energéticos se concreta como una respuesta directa al «gravísimo hecho que pretende robar vulgarmente el petróleo de Venezuela».
A continuación, comunicado íntegro:

Con Informacion de Globovisión.












