El equipo dirigido por la garra venezolana ahora se prepara para enfrentar a la sorpresiva Italia.
En una noche que quedará grabada en letras doradas para el béisbol caribeño, la selección de Venezuela sacudió los cimientos del Clásico Mundial de Béisbol 2026 al destronar al vigente campeón, Japón, con una vibrante victoria de 8-5. Ante un loanDepot park que rugió como una sucursal del Estadio Universitario, el «Team Béisbol» remontó una pizarra adversa para asegurar su boleto a las semifinales por primera vez en 17 años.
Duelo de Titanes: Acuña vs. Ohtani
Desde el primer pitcheo, el encuentro cumplió con la etiqueta de «choque de trenes». En un hecho sin precedentes en la historia del béisbol profesional, dos ganadores del premio MVP abrieron el juego con cuadrangulares consecutivos:
Ronald Acuña Jr. castigó a Yoshinobu Yamamoto con un estacazo al jardín derecho-central, desatando la locura con su celebración de «La Bestia».
Shohei Ohtani no tardó en responder. El fenómeno nipón despachó un proyectil a 114 mph para igualar las acciones de inmediato, demostrando por qué Japón llegó como el gran favorito.
El rugido de Wilyer Abreu
Tras un dominio inicial de Yamamoto y una emboscada japonesa en el cuarto inning —liderada por un doble de Teruaki Sato y un jonrón de tres carreras de Shota Morishita—, Venezuela parecía contra las cuerdas con una desventaja de 5-2.
Sin embargo, la fe venezolana estaba «alterada». Primero, Maikel García recortó distancias en el quinto con un vuelacerca de dos carreras. Pero el momento cumbre llegó en la sexta entrada: Wilyer Abreu se enfrentó al ganador del Premio Sawamura, Hiromi Itoh, y conectó un soberbio jonrón de tres carreras que volteó el marcador. Abreu celebró con una euforia total, lanzando su bate al aire mientras recorría las almohadillas bajo una lluvia de aplausos.
El cerrojo final
El drama se mantuvo hasta el último suspiro. En la novena entrada, el relevista Daniel Palencia tuvo la misión más difícil del torneo: enfrentar a Shohei Ohtani con el juego en la línea. Palencia mostró nervios de acero y dominó a la superestrella japonesa con un elevado, sellando el triunfo y la eliminación del campeón defensor.
Lo que viene: El sueño de 2009 renace
Con este resultado, Venezuela rompe una sequía de semifinales que databa de 2009, superando los fantasmas de ediciones anteriores.
El equipo dirigido por la garra venezolana ahora se prepara para enfrentar a la sorpresiva Italia. Tras haber dejado en el camino a la potencia asiática, la consigna en el dugout criollo es clara: el camino al título está más abierto que nunca.
MLB-Relámpago Zuliano.














