La capitana de la selección nacional femenina lideró el empate 1-1 frente a Uruguay en el mítico suelo charrúa, sellando el boleto de la delegación criolla a la repesca intercontinental que se jugará en febrero de 2027. «Tenía la sensación de que iba a marcar», confesó la delantera tras la gesta.
La selección absoluta de Venezuela escribió una de las páginas más gloriosas en la historia de su balompié femenino en el marco de la Liga de Naciones. En una plaza tradicionalmente compleja como Montevideo, el combinado criollo logró arañar un empate 1-1 ante la escuadra de Uruguay, un resultado de oro que le garantiza a la Vinotinto un puesto directo en el repechaje internacional rumbo a la Copa del Mundo de la FIFA.
La gran protagonista de la gesta fue la delantera y capitana del equipo, Deyna Castellanos, quien asumió la responsabilidad ofensiva del grupo en el momento de mayor presión del compromiso internacional.
La jugada que valió un boleto internacional
El encuentro se tornó adverso para la pizarra estratégica planteada por el director técnico Ricardo Belli, obligando a las venezolanas a redoblar esfuerzos en la zona media. Fue en la fracción 57′ de la segunda mitad cuando apareció la jerarquía de la dorsal número 9: tras una habilitación al borde del área chica, Castellanos sacó un potente remate inatajable para las redes uruguayas, rompiendo la paridad y devolviendo a Venezuela a la zona de clasificación.
Al cierre del partido en el plano charrúa, la atacante ofreció sus impresiones a los medios de comunicación, destacando el trabajo físico adicional que realizó en las semanas previas para llegar al tope de sus condiciones:
“Tenía la sensación de que iba a marcar gol, pero también me imaginé muchos escenarios. Hoy no se trataba de quién haría el tanto sino de sacar este partido adelante. Me sentí en mi mejor momento, hoy era sí o sí. Para nosotras no existía otro resultado más que sumar; a pesar de cualquier situación estuve haciendo trabajos extras porque para mí lo más importante es la selección”.
Objetivo 2027: Una meta colectiva
Con este resultado histórico en territorio uruguayo, la escuadra venezolana se consolida firmemente en la tercera casilla de la tabla general del certamen. El boleto obtenido le otorga el derecho de disputar los partidos definitivos de la repesca intercontinental, los cuales quedaron agendados en el calendario de la FIFA para febrero del año 2027.
«El sueño es mayor que nosotras, que cualquier cosa, y me siento muy contenta por tener partidos así de exigentes», complementó la líder del vestuario Vinotinto, reflejando el compromiso de una generación dorada que busca concretar la primera clasificación de la categoría absoluta femenina a una cita ecuménica de mayores.
Líder- Relámpago Zuliano.














