Tras cuatro días de labores ininterrumpidas, el Estado venezolano actualiza las cifras de una catástrofe sin precedentes en la historia del país, mientras un despliegue masivo de más de 27.000 rescatistas lucha contra el tiempo en las zonas de desastre.
Venezuela enfrenta el desafío humano y logístico más complejo de su historia reciente. Este domingo, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, presentó el balance oficial derivado de los terremotos registrados el pasado 24 de junio, confirmando una realidad dolorosa: la cifra de fallecidos asciende a 1.450 personas, mientras las operaciones de rescate se mantienen en su fase más crucial.
Cifras de una devastación nacional
El impacto de los dos eventos sísmicos ha dejado una huella profunda en la infraestructura y la vida de miles de ciudadanos:
1.450 fallecidos y 3.150 personas heridas.
12.721 personas damnificadas y un total de 774 edificaciones afectadas (189 con colapso total y 585 con daño parcial).
38 hospitales con daños, 44 centros comerciales impactados y 164 estructuras vitales, incluyendo puentes y carreteras, comprometidas.
Se han registrado 512 réplicas desde el evento inicial, complicando las labores de búsqueda.
Despliegue de asistencia humanitaria
La respuesta del Estado se ha centrado en la atención inmediata de las víctimas y la protección de los sobrevivientes. A la fecha, se han servido más de 22.000 platos de comida caliente y se ha brindado asistencia médica directa a 12.049 personas en los centros de salud de La Guaira, Caracas, Valencia y Maracay, así como en los hospitales de campaña desplegados en las zonas de mayor afectación.
Solidaridad global en el terreno
Rodríguez destacó la magnitud de la unión nacional e internacional que ha permitido mantener la esperanza en las zonas cero:
Más de 25.000 efectivos nacionales, entre militares, bomberos, Protección Civil y Cruz Roja.
2.620 especialistas extranjeros, apoyados por 137 perros de rescate y 84,4 toneladas de insumos médicos y equipos de alta tecnología.
«Cada vida salvada es un milagro. Cada vida salvada es también la respuesta al esfuerzo de miles y miles de personas», declaró Rodríguez al agradecer el compromiso de los países que han enviado ayuda técnica y humanitaria.
A más de 96 horas de la tragedia, el país continúa trabajando en la remoción de escombros y la habilitación de campamentos seguros para los miles de ciudadanos que han perdido sus hogares. Venezuela vive sus horas más difíciles, pero bajo el esfuerzo coordinado de miles de voluntarios, el país mantiene su compromiso de no descansar hasta que la última persona sea localizada y la atención a cada familia esté garantizada.
Globovisión- Relámpago Zuliano.














