A una semana del desastre sísmico que sacudió al país, las autoridades confirman un balance devastador: miles de heridos, damnificados y una huella de destrucción en la infraestructura que supera cualquier precedente del último siglo.
Venezuela atraviesa su semana más sombría en décadas. Tras los potentes movimientos telúricos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado 24 de junio, el recuento de víctimas sigue en ascenso. Este miércoles, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que la cifra de fallecidos se ha elevado a 2.295, mientras que los heridos ya suman 11.267.
Un despliegue de rescate bajo presión
A pesar de la magnitud de la catástrofe, los equipos de emergencia continúan trabajando incansablemente. Según el reporte oficial, más de 4.000 funcionarios han logrado rescatar con vida a 6.461 personas de entre los escombros.
En cuanto a la situación habitacional, el Ejecutivo ha activado 25 campamentos temporales distribuidos principalmente en las zonas más golpeadas:
La Guaira: 13 campamentos (zona de mayor impacto).
Caracas: 8 campamentos.
Miranda, Carabobo y Yaracuy: 4 campamentos en total.
Las autoridades han solicitado a los damnificados registrarse en el sistema Patria para canalizar la ayuda, mientras se gestiona el traslado de familias a hoteles en la capital como medida de alojamiento temporal.
Estabilización de las réplicas y magnitud del daño
Aunque el miedo persiste, los informes científicos señalan una disminución en la intensidad y frecuencia de los sismos. Desde aquel fatídico 24 de junio, se han registrado 782 réplicas, aunque en las últimas 48 horas se ha detectado una estabilización. No obstante, las autoridades mantienen la alerta: «La amenaza parece estar disminuyendo, pero no ha desaparecido», advirtió Rodríguez.
La escala de la devastación no tiene parangón en la historia sísmica reciente del país. Si bien el terremoto de 1967 es el antecedente más cercano, la tragedia actual lo supera exponencialmente. Estimaciones satelitales de la NASA arrojan una cifra alarmante: cerca de 58.870 edificaciones habrían sufrido daños totales o parciales en la franja norte del territorio nacional.
La región de La Guaira, lamentablemente marcada por su historia de vulnerabilidad ante desastres naturales, enfrenta nuevamente el desafío de reconstruirse, esta vez ante una catástrofe que ha dejado una cicatriz profunda en la memoria y en el mapa de Venezuela.
El Nacional-Relámpago Zuliano.















