La cistoscopia es un «procedimiento, realizado bajo sedación, mediante el cual se visualiza la uretra, el interior de la vejiga y los lóbulos prostáticos con un equipo especial, que posee una cámara, llamado cistoscopio».
La cistoscopia es un procedimiento de diagnóstico fundamental que permite detectar y evaluar a tiempo diversas afecciones urológicas, siendo indispensable para el diagnóstico precoz del cáncer de vejiga. Este estudio también cumple un rol crucial en la determinación de la extensión de otras afecciones oncológicas, como el cáncer de cuello uterino, para verificar si se ha propagado a la cavidad vesical.
Un Procedimiento de Alta Precisión
La doctora Johanna Arias, uróloga de la Clínica de Prevención del Cáncer (CPC) de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), explicó que la cistoscopia es una evaluación endoscópica que ofrece una visión directa del tracto urinario inferior.
La cistoscopia es un «procedimiento, realizado bajo sedación, mediante el cual se visualiza la uretra, el interior de la vejiga y los lóbulos prostáticos con un equipo especial, que posee una cámara, llamado cistoscopio».
La CPC cuenta con este instrumento de «óptima resolución» que permite identificar lesiones, litiasis (cálculos) y otros hallazgos con una elevada precisión, lo cual es vital para el diagnóstico y seguimiento de los pacientes.
¿Cuándo es Necesaria la Cistoscopia?
La especialista resaltó que este tipo de evaluación es necesaria en pacientes que presenten:
Presencia de sangre en la orina (hematuria).
Sospecha de cáncer vesical (vejiga).
Sospecha de crecimiento prostático obstructivo.
Estenosis de uretra (estrechamiento).
Infecciones urinarias recurrentes.
Pruebas de extensión para determinar la propagación de otros cánceres (como el de cuello uterino) a la vejiga.
Cáncer de Vejiga: Detección y Seguimiento
En el caso específico de las enfermedades oncológicas de la vejiga, la doctora Arias enfatizó que la cistoscopia es un procedimiento indispensable para la detección temprana, ya que permite visualizar directamente la cavidad del órgano y evidenciar la presencia de lesiones sospechosas.
De acuerdo con los especialistas, esta prueba es considerada el estándar de oro tanto para el diagnóstico inicial de tumores vesicales como para el seguimiento postoperatorio de los pacientes, cuya frecuencia dependerá de la evolución y el tipo de patología.
Nota de Prensa.













