La talla actual de la Virgen de la Almudena, que data de finales del siglo XV o principios del XVI, es una pieza de madera de pino, dorada y policromada, que muestra a María sosteniendo al Niño.
La capital española, Madrid, se viste de gala y fervor cada 9 de noviembre para honrar a Santa María de la Almudena, la venerada patrona de la Archidiócesis y de la villa desde su fundación.
Coronada canónicamente en 1948 y declarada única patrona de Madrid por el Papa San Pablo VI en 1977, la devoción a la Virgen de la Almudena es un pilar que se entrelaza con la historia misma de la ciudad.
El Secreto de su Nombre y su Hallazgo Milagroso
El nombre «Almudena» tiene profundas raíces históricas, derivando del vocablo árabe al-mudayna (la ciudadela), diminutivo de al-madina (la ciudad). Este término hacía referencia al antiguo recinto amurallado donde hoy se levantan la Catedral y el Palacio Real.
La tradición narra que la historia de la imagen se remonta a los tiempos apostólicos, e incluso se le atribuye al Apóstol Santiago haberla traído a España. Sin embargo, su hallazgo se considera un evento milagroso:
Ocultamiento: A comienzos del siglo VIII, ante la inminente invasión árabe (711-714), los cristianos madrileños la escondieron para protegerla de la profanación.
Revelación: En el año 1085, tras la reconquista de Madrid por el rey Alfonso VI, parte de la muralla se derrumbó milagrosamente durante un cortejo, revelando el nicho donde la imagen había permanecido oculta, flanqueada por dos cirios encendidos. Este suceso ocurrió precisamente un 9 de noviembre.
La Imagen y su Significado Espiritual
La talla actual de la Virgen de la Almudena, que data de finales del siglo XV o principios del XVI, es una pieza de madera de pino, dorada y policromada, que muestra a María sosteniendo al Niño. Esta imagen fue restaurada en 1890, por disposición del entonces Arzobispo Mons. Ciriaco Sánchez, quien decidió que no fuera revestida para apreciar su hermoso tallado.
Actualmente, la imagen permanece en el altar de la Catedral. La estatua que sale en procesión es una réplica exacta, si bien, desde 2015, se decidió que la Virgen volviera a vestirse para su salida extraordinaria, en un gesto de gran solemnidad y tradición.
Una Herencia de Fe que Cruza el Océano
La fe a la Madre de Dios, un elemento fundamental de la identidad hispana, se extiende hasta América Latina. En este contexto, la devoción a la Almudena tiene un eco particular en Perú.
En la ciudad de Cusco se encuentra un Templo dedicado a esta advocación, que alberga una réplica de la imagen. Dicha réplica fue tallada en 1699 por el artista cusqueño Juan Tomás Tuyro Túpac, por encargo del obispo Manuel de Mollinedo y Angulo, un testimonio de cómo la piedad filial a la Virgen María une a los pueblos a través de distintas advocaciones.














