¡Gloria a Ti, Soberana! Que tu reinado de amor dure por siempre en nuestros corazones.
Hoy, 18 de noviembre, el corazón de tu pueblo se desborda en un torrente de amor, gratitud y fervor. No es solo un aniversario; celebramos 316 años desde aquel milagro sobre el Lago, cuando te revelaste en una humilde tablita para quedarte para siempre en el alma de esta tierra.
Madre, en cada amanecer y en cada gaita que te canta, sentimos tu presencia consoladora. Has sido nuestro faro de esperanza en la oscuridad, la fuerza en la adversidad y la alegría en la bonanza. Eres el estandarte que nos une, el símbolo que nos recuerda de dónde venimos y quiénes somos.
Hoy, todos tus hijos, los que estamos en esta tierra bendita y los que te recuerdan desde lejanas costas, acudimos ante ti con el alma desnuda:
Te Damos Gracias por los milagros que has obrado, por la salud concedida, por el pan en nuestra mesa y por la fortaleza para seguir adelante.
Te Pedimos Amparo por nuestra tierra, por la paz, por la unión familiar y por el pronto regreso de tantos hijos que te añoran.
Te Ofrecemos nuestra fe, esa fe que tú nos enseñaste a cultivar con humildad, como la lavandera que te encontró.
Que tu manto de amor siga cubriendo al Zulia y a Venezuela entera. Que tu luz nos guíe y que tu bendición nos acompañe en cada paso.
¡Gloria a Ti, Soberana! Que tu reinado de amor dure por siempre en nuestros corazones.
Con la más profunda devoción,
Tu Pueblo Zuliano, Fiel y Amante
Luis Molero.














