Con este acto, comienza la cuenta regresiva para la que es considerada una de las manifestaciones marianas más grandes del mundo. Lara ya está lista para el 14 de enero.
El pueblo de Santa Rosa vivió este lunes una de sus jornadas más emotivas. En una atmósfera cargada de misticismo y fe, la imagen de la Divina Pastora abandonó su nicho habitual para dar inicio formal a las festividades de su visita número 168 a Barquisimeto. El descenso de la «Pastorcita» no fue solo un acto litúrgico, sino un abrazo simbólico a una multitud que aguardaba con lágrimas y cantos.
Un vestido con alma de Tamunangue
La gran revelación de la tarde fue el atuendo de la Virgen, que este año rinde un profundo homenaje a la herencia cultural del estado Lara. El diseño está inspirado en el Tamunangue, la máxima expresión del folclore larense.
Con detalles que evocan los sones de negro y la vestimenta tradicional de los bailadores, el traje conecta la devoción mariana con las raíces históricas de la región.
Al vestir los colores de su tierra, la imagen refuerza su papel como protectora de la identidad y las tradiciones locales.
Mensaje de unidad y esperanza
La Santa Eucaristía, presidida por Monseñor Polito Rodríguez Méndez, centró su mensaje en la necesidad de caminar juntos como una Iglesia viva. Durante la homilía, se enfatizó que la Bajada representa la cercanía de Dios a través de María, quien sale al encuentro de los más necesitados.
Al finalizar la misa, los celadores cargaron la imagen para su recorrido por los alrededores de la Plaza Bolívar de Santa Rosa. Fue un momento de cercanía única:
El contacto: Cientos de manos se extendieron buscando una bendición.
La fe: Familias enteras, desde ancianos hasta niños en hombros, acompañaron el breve, pero intenso trayecto.
El trono: La Virgen fue ubicada en su sitial provisional a las afueras del Santuario, donde permanecerá en vigilia antes de la gran procesión del 14 de enero.
La fe se hizo música
La jornada no estuvo exenta de alegría festiva. Los acordes de la agrupación gaitera Nikitao resonaron en todo el pueblo, transformando la devoción en una fiesta popular. Entre versos y aplausos, los fieles celebraron que su patrona ya está «a ras de suelo», lista para recorrer los kilómetros que la separan de la Catedral de Barquisimeto.
«La Pastora no solo baja de un altar de madera; baja para caminar por nuestras calles y conocer nuestras penas y alegrías», comentaba uno de los devotos presentes.
Con este acto, comienza la cuenta regresiva para la que es considerada una de las manifestaciones marianas más grandes del mundo. Lara ya está lista para el 14 de enero.
Con Informacion de Noticias Barquisimeto.













