El Congreso estadounidense vigila de cerca que el gobierno de transición cumpla con los estándares de estabilidad exigidos por el Tesoro y el Departamento de Estado.
En medio de una agenda global convulsa, marcada por la escalada militar con Irán, el presidente Donald Trump decidió hacer un espacio personal para tratar el tema Venezuela. Según reveló Caracol Radio, el mandatario estadounidense recibió en la Casa Blanca a la líder opositora María Corina Machado en una reunión reservada que se prolongó por 90 minutos.
Este segundo encuentro cara a cara —el primero ocurrió en enero— se produce en un momento de «equilibrio precario»: mientras Estados Unidos formaliza su relación con el gobierno interino de Delcy Rodríguez, Trump busca mantener línea directa con Machado para monitorear los pasos hacia una eventual elección.
La orden vino del Despacho Oval
Fuentes oficiales indicaron que el encuentro no fue una solicitud de la dirigente venezolana, sino una petición directa de Trump. El presidente, acompañado por el Secretario de Estado Marco Rubio y su jefa de gabinete Susie Wiles, quiso conocer de primera mano la lectura de Machado sobre la situación «en el terreno» tras la captura de Nicolás Maduro a principios de año.
«En un contexto de gran presión por la crisis en Irán y sus planes para Cuba, hicieron tiempo para verla y explicarle sus razonamientos», señaló una fuente de la Casa Blanca.
Prioridad: «Estabilidad antes que urnas»
Durante la conversación se abordó el espinoso tema de las elecciones. Washington fue claro en transmitir un mensaje de cautela:
Orden institucional: Antes de convocar a votaciones, la administración Trump considera imperativo estabilizar las estructuras del Estado.
Respaldo estratégico: Por ahora, la Casa Blanca mantiene su apoyo operativo a Delcy Rodríguez. El razonamiento de Trump es pragmático: «Ella hace todo lo que le pedimos», afirmó el mandatario recientemente, priorizando que el aparato institucional no se fracture durante la transición.
El futuro de la oposición
El rol de María Corina Machado y el resto de la oposición parece estar en una fase de «evaluación continua». Washington busca garantizar que el proceso político se desarrolle sin sobresaltos mientras se define el momento adecuado para una reorganización del poder.
Próximos pasos:
Nueva cita: Machado ha sido convocada para una tercera reunión en Washington dentro de dos o tres semanas.
Seguimiento: Se mantendrá el canal directo para ajustar la estrategia del «Escudo de las Américas» en suelo venezolano.
El Congreso estadounidense vigila de cerca que el gobierno de transición cumpla con los estándares de estabilidad exigidos por el Tesoro y el Departamento de Estado.
ABC-Relámpago Zuliano.













