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EE. UU. desbloquea fondos venezolanos para la defensa de Maduro y Flores

Este ajuste de la OFAC asegura que, cuando el juicio comience formalmente, no habrá excusas procesales: el destino de Maduro y Flores se decidirá estrictamente sobre la base de las pruebas en el estrado.

En un giro pragmático dentro del proceso judicial más impactante de las últimas décadas, el gobierno de los Estados Unidos ha decidido abrir una rendija en el muro de sus propias sanciones. La OFAC (Oficina de Control de Bienes Extranjeros) emitió licencias modificadas que autorizan a Nicolás Maduro y Cilia Flores utilizar fondos del Estado venezolano para costear su defensa legal en Nueva York.

Blindaje contra el «Debido Proceso»

La medida, lejos de ser una concesión diplomática, es un movimiento calculado del sistema judicial estadounidense. Al permitir que los acusados paguen a sus abogados —Mark Donnelly y Barry Pollack— con recursos estatales, el tribunal de Nueva York desactiva la principal estrategia de la defensa: alegar indefensión financiera.

Sin esta autorización, el juicio corría el riesgo de ser desestimado, ya que la Constitución de EE. UU. garantiza el derecho a una defensa técnica que no puede ser obstruida por sanciones económicas del propio Estado acusador.

El estado actual del caso

Tras confirmarse el flujo de recursos, el panorama procesal ha cambiado drásticamente este 25 de abril:

Los abogados defensores retiraron formalmente las solicitudes de desestimación del caso, admitiendo que el conflicto de pagos ha sido resuelto.  El juez Alvin Hellerstein concedió una suspensión en el calendario para iniciar la fase de «descubrimiento».

En este periodo, la fiscalía liderada por Jay Clayton deberá entregar toda la evidencia acumulada sobre los cargos de narcotráfico internacional. Ambos acusados, capturados el pasado 3 de enero en un operativo en Caracas, permanecen bajo estricta custodia en el Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn.

Lo que viene: El juicio del siglo

Con el obstáculo financiero fuera del camino, el proceso entra en su etapa más crítica. La fiscalía se prepara para revelar el material probatorio que sustenta las acusaciones contra el exmandatario y su esposa, mientras que la defensa ahora cuenta con el músculo económico necesario para enfrentar la maquinaria legal del Distrito Sur de Nueva York.

Este ajuste de la OFAC asegura que, cuando el juicio comience formalmente, no habrá excusas procesales: el destino de Maduro y Flores se decidirá estrictamente sobre la base de las pruebas en el estrado.

El Nacional- Relámpago Zuliano.